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Condiciones tratadas 

Ofrecemos atención personalizada, integral y compasiva para pacientes con todo tipo de trastornos y enfermedades digestivas.

Si usted o un ser querido tiene indigestión recurrente, acidez estomacal, úlceras, la incomodidad y el dolor o del síndrome del intestino irritable u otros síntomas gastrointestinales no deseados, Baylor tiene la experiencia y la tecnología para abordar el problema.

Entre las enfermedades del aparato digestivo tratados en el Baylor están la enfermedad inflamatoria del intestino, enfermedad de úlcera aguda y enfermedad hepática crónica, incluyendo la hepatitis C y la cirrosis, enfermedad de reflujo gastroesofágico (ERGE), diarrea crónica y síndrome del intestino irritable.

Barrett's EsophagusBarrett's Esophagus

Barrett's Esophagus

¿Qué es el esófago de Barrett?

El esófago de Barrett se presenta cuando las células normales que recubren su esófago se convierten en otro tipo de células, que generalmente no se encuentran en el esófago. Estas nuevas células reemplazan a las otras porque el revestimiento del esófago se ha dañado. Estas células nuevas y anormales se conocen como células columnares especializadas.

Es muy poco frecuente que alguien con esta enfermedad tenga cáncer del esófago. Pero tener el esófago de Barrett puede aumentar su riesgo de tener este tipo de cáncer.

¿Cuáles son las causas del esófago de Barrett?

Puede desarrollar el esófago de Barrett si tiene frecuentemente acidez estomacal (enfermedad de reflujo gastroesofágico, o GERD, por sus siglas en inglés, también conocida como agruras) por muchos años. También puede suceder si tiene inflamación del esófago (esofagitis). Estos problemas de salud dañan el revestimiento de su esófago. Pueden hacer que las células normales sean reemplazadas por células anormales.

Si tiene acidez estomacal por mucho tiempo (crónica), corre el riesgo de tener el esófago de Barrett. Debería consultar a su proveedor de atención médica.

¿Quiénes corren el riesgo de tener el esófago de Barrett?

Tiene más riesgos de tener el esófago de Barrett si:

  • Tiene más de 50 año de edad
  • Es hombre
  • Es blanco
  • Es obeso

¿Cuáles son los síntomas del esófago de Barrett?

Los síntomas de cada persona pueden variar. Algunas personas con el esófago de Barrett no tienen síntomas. Otras tienen síntomas causados por el reflujo gastroesofágico, por ejemplo:

  • Acidez estomacal
  • Regurgitación
  • Dificultad para tragar

En algunos casos, puede que no haya ningún síntoma. También, los signos del esófago de Barrett pueden parecerse a los de otros problemas de salud. Siempre consulte a su proveedor de atención médica para estar seguro.

¿Cómo se diagnostica el esófago de Barrett?

Su proveedor de atención médica le realizará un examen físico. También le hará una prueba llamada endoscopia. Le colocará un tubo largo y delgado (endoscopio) en la boca y lo empujará suavemente hasta su esófago.

El endoscopio tiene una pequeña cámara e instrumentos. Su proveedor de atención médica utilizará la cámara para ver el recubrimiento de su esófago. Utilizará los instrumentos para tomar una pequeña muestra de tejido (una biopsia). La muestra de tejido se enviará a un laboratorio. La analizarán para ver si sus células normales han sido reemplazadas por células anormales.

Si tiene dificultades para tragar, su proveedor de atención médica puede hacerle un estudio con bario de la parte superior de su tracto gastrointestinal. Esta prueba puede mostrar si tiene el esófago estrechado (estenosis). Esto sucede cuando el revestimiento dañado del esófago se engrosa y se endurece.

¿Cómo se trata el esófago de Barrett?

Su proveedor de atención médica sugerirá un plan de cuidados para usted según:

  • Su edad, su estado general de salud y su historia clínica
  • La gravedad de su caso
  • Qué tan bien maneja ciertos medicamentos, tratamientos o terapias
  • Si se espera que su afección empeore
  • Lo que a usted le gustaría hacer

El tratamiento del esófago de Barrett se centra en los bloqueadores de ácido que también tratarán los síntomas del reflujo gastroesofágico.

El esófago de Barrett suele ser permanente, pero en algunas personas puede desaparecer.

Su proveedor de atención médica preparará un plan de cuidados para usted. El plan intentará evitar que haya más daño manteniendo el reflujo gastroesofágico fuera de su esófago. Su plan de cuidados puede incluir:

  • Medicamentos. Pueden darle medicamentos para reducir la cantidad de ácido que produce su estómago.
  • Cirugía. Puede que necesite un tipo de cirugía llamado fundoplicación. Esto quitará el tejido dañado o parte del esófago. La parte del esófago que queda se suele unir con el estómago.
  • Tratamiento de dilatación. Puede necesitar esto si tiene el esófago estrechado. Durante la dilatación, un instrumento estirará (dilatará) suavemente la parte estrechada del esófago. También ampliará la abertura del esófago.

¿Se puede prevenir el esófago de Barrett?

Puede ayudar a reducir su riesgo de tener el esófago de Barrett si:

  • Come muchas frutas y verduras.
  • Baja de peso y mantiene un peso saludable.

Cómo vivir con el esófago de Barrett

Si tiene el esófago de Barrett, su proveedor de atención médica le dará instrucciones de seguimiento. Puede que no necesite cirugía ni otro tratamiento de inmediato. Pero debería hacerse estudios del tracto gastrointestinal cada tanto. Le ayudarán a ver si su caso ha empeorado. También confirmarán si usted necesita cirugía u otro tratamiento.

¿Cuándo debo llamar a mi proveedor de atención médica?

Llame a su proveedor de atención médica de inmediato si cualquiera de los síntomas que tenía antes regresa o empeora después de haber tomado los medicamentos, haber pasado por la cirugía u otros tratamientos.

Puntos clave

  • El esófago de Barrett se presenta cuando las células normales que recubren su esófago se convierten en otro tipo de células, que generalmente no se encuentran en el esófago.
  • Esto sucede porque el revestimiento de su esófago se ha dañado.
  • Puede ocurrirle esto si ha tenido enfermedad de reflujo gastroesofágico (GERD) por mucho tiempo.
  • Su riesgo es mayor si usted es hombre y blanco, y tiene obesidad y más de 50 años de edad.
  • Tener el esófago de Barrett puede aumentar su riesgo de tener cáncer del esófago.
  • No existe cura para el esófago de Barrett.
  • Su plan de cuidados intentará evitar que haya más daño manteniendo el reflujo gastroesofágico fuera de su esófago.

Próximos pasos

Consejos para ayudarle a aprovechar al máximo una visita a su proveedor de atención médica:

  • Antes de su visita, escriba las preguntas que quiere hacerle.
  • Lleve a alguien con usted para que le ayude a hacer las preguntas y para que recuerde lo que el proveedor le dice.
  • En la consulta, anote los nombres de los nuevos medicamentos, tratamientos o pruebas y análisis, y toda nueva instrucción que su proveedor le dé.
  • Si tiene una cita de control, anote la fecha, la hora y el propósito de esa visita.
  • Averigüe cómo comunicarse con su proveedor si tiene preguntas.

Esófago de Barrett

El esófago de Barrett se produce cuando el revestimiento del esófago se daña por el ácido gástrico que se escapa hacia atrás.

Más información

Cáncer ColorrectalColorectal Cancer: Statistics

Cáncer colorectal

¿Qué es el cáncer colorrectal?

El cáncer colorrectal son células malignas que se encuentran en el colon o en el recto. El colon y el recto forman parte del intestino grueso, que a su vez es parte del sistema digestivo. Como el cáncer de colon y el cáncer rectal tienen muchas características en común, algunas veces nos referimos a ellos de forma conjunta como "cáncer colorrectal". Los tumores cancerosos que se encuentran en el colon o en el recto también pueden propagarse a otras partes del cuerpo.

Sin contar el cáncer de piel, el cáncer colorrectal es el tercer cáncer más común tanto en hombres como en mujeres. Según la Sociedad Estadounidense del Cáncer (American Cancer Society), se producen 140.000 casos y 50.000 muertes por cáncer colorrectal por año. La cantidad de muertes por cáncer colorrectal ha disminuido, lo que se atribuye a la mayor cantidad de evaluaciones y extirpaciones de pólipos, y a los avances en el tratamiento del cáncer. 

¿Cuáles son los diferentes tipos de cáncer colorrectal?

El 95 por ciento de los cánceres en el colon y el recto son un tipo de cáncer conocido como "adenocarcinoma", que en general es a lo que se refiere el término cáncer colorrectal. En esta sección nos concentramos en este tipo. Existen otros tipos de cáncer que pueden encontrarse en el colon y en el recto, pero son poco comunes.

Esta es una descripción general de los tipos de cáncer en el colon y el recto:

  • Adenocarcinoma. Los adenocarcinomas son tumores que comienzan en el revestimiento de los órganos internos. “Adeno” significa glándula. Estos tumores se inician en células con propiedades glandulares, o células que producen secreción. Se pueden formar en varios órganos diferentes, como el pulmón o el seno. En el cáncer colorrectal, los tumores precoces comienzan como pólipos adenomatosos pequeños que siguen creciendo y pueden convertirse en tumores malignos. La mayoría de los cánceres colorrectales son adenocarcinomas.

  • Tumores del estroma gastrointestinal (GIST, por sus siglas en inglés). Son tumores que se inician en células especializadas de las paredes del tracto digestivo llamadas "células intersticiales de Cajal". Estos tumores pueden encontrarse en cualquier parte del tracto digestivo, si bien es raro que se presenten en el colon. Pueden ser benignos (no cancerosos) al principio, pero muchos luego se convierten en cancerosos. Cuando sucede esto, se conocen como "sarcomas". El tratamiento convencional para un tumor que no se ha propagado es la cirugía.

  • Linfoma. El linfoma es un cáncer que normalmente comienza en un ganglio linfático, que es parte del sistema inmunológico. Sin embargo, también puede comenzar en el colon, recto u otros órganos.

  • Carcinoides. Los carcinoides son tumores provocados por células especiales productoras de hormonas presentes en el intestino. En general, al principio no provocan síntomas. El tratamiento convencional es la cirugía.

  • Sarcoma. Tumores que nacen en los vasos sanguíneos, músculos o tejido conectivo del colon y la pared del recto.  

¿Cuáles son los síntomas del cáncer colorrectal?

A continuación se enumeran los síntomas más comunes del cáncer colorrectal. No obstante, cada persona puede experimentarlos de forma diferente.

Las personas que presentan cualquiera de los siguientes síntomas deben consultar a su médico, especialmente si son personas mayores de 50 años o tienen antecedentes familiares o personales de la enfermedad:

  • Cambio en los hábitos intestinales, como por ejemplo diarrea, estreñimiento o estrechamiento de las heces que dura muchos días

  • Sangrado rectal, heces oscuras o presencia de sangre en las heces

  • Calambres o dolor abdominal persistentes

  • Disminución del apetito

  • Vómitos

  • Pérdida de peso involuntaria

  • Debilidad y fatiga

  • Sensación de necesidad de deposición que no se alivia al hacerlo 

Los síntomas del cáncer colorrectal pueden parecerse a los de otras enfermedades, tales como infecciones, hemorroides y enfermedad intestinal inflamatoria. También es posible padecer cáncer de colon y no tener ningún síntoma. Siempre consulte a su médico para obtener un diagnóstico.

¿Cuáles son los factores de riesgo del cáncer colorrectal?

Los factores de riesgo pueden incluir los siguientes:

  • Edad. La mayoría de las personas que tienen cáncer colorrectal son mayores de 50 años; sin embargo, esta enfermedad puede desarrollarse a cualquier edad.

  • Raza y etnia. Los afroamericanos tienen el riesgo más alto de padecer cáncer colorrectal de todos los grupos raciales de Estados Unidos. Los judíos de ascendencia de Europa del Este (judíos Asquenazi) tienen el riesgo de cáncer colorrectal más alto que cualquier grupo étnico del mundo.  

  • Dieta. El cáncer colorrectal a menudo está asociado con una dieta abundante en carnes rojas y procesadas.

  • Antecedentes personales de pólipos colorrectales. Los crecimientos benignos en la pared del colon o del recto son comunes en personas mayores de 50, y podrían provocar cáncer colorrectal.

  • Antecedentes personales de cáncer colorrectal. Las personas que han tenido cáncer colorrectal corren un mayor riesgo de desarrollar este tipo de cáncer.

  • Antecedentes familiares. Las personas con antecedentes familiares importantes de cáncer colorrectal o pólipos en un familiar de primer grado (en especial un progenitor o hermano menor de 45 años, o en dos familiares de primer grado de cualquier edad), corren mayor riesgo de desarrollar cáncer colorrectal.

  • Colitis ulcerativa y enfermedad de Crohn. Las personas con una inflamación del revestimiento del colon corren un riesgo mayor de desarrollar cáncer colorrectal.

  • Síndromes heredados, como la poliposis adenomatosa familiar o cáncer de colon no poliposo hereditario (o "síndrome de Lynch") 

  • Obesidad

  • Inactividad física

  • Alto consumo de alcohol

  • Diabetes de tipo 2

  • Fumar

¿Qué provoca el cáncer colorrectal?

Se desconoce la causa exacta de la mayoría de los cánceres colorrectales, pero los factores de riesgo conocidos mencionados anteriormente son las causas más probables. Un pequeño porcentaje de cánceres colorrectales son causados por mutaciones genéticas heredadas. Se recomienda que las personas que tienen antecedentes familiares de cáncer colorrectal se sometan a exámenes genéticos. La Sociedad Americana del Cáncer (American Cancer Society) sugiere que cualquier persona que se someta a tales exámenes tenga acceso a un médico o genetista capacitado para explicar el significado de los resultados de los mismos.

Prevención del cáncer colorrectal

Si bien la causa exacta del cáncer colorrectal se desconoce, es posible prevenir muchos cánceres de colon mediante lo siguiente:

  • Dieta, peso corporal y ejercicio. Es importante controlar los factores de riesgo siempre que sea posible, como la dieta, el peso corporal y el ejercicio. Puede resultar beneficioso comer más frutas, vegetales y alimentos integrales; evitar alimentos con alto contenido de grasa y bajo contenido de fibra; y hacer el ejercicio adecuado regularmente, aunque sea poco tiempo. Evitar el consumo excesivo de alcohol también puede reducir el riesgo.  

  • Terapia con medicamentos. Algunos estudios han demostrado que las dosis bajas de medicamentos antiinflamatorios no esteroides (NSAID, por sus siglas en inglés), como la aspirina, y la terapia de reemplazo de hormonas para mujeres posmenopaúsicas, pueden reducir el riesgo de cáncer colorrectal. No obstante, estos medicamentos tienen factores de riesgo potenciales graves, así que es importante consultar al médico.

  • Exámenes de detección. Tal vez lo más importante en la prevención del cáncer colorrectal sea hacerse los exámenes de detección a las edades apropiadas. Estos exámenes pueden hallar pólipos colorrectales que pueden extirparse antes de convertirse en cancerosos. Como algunos cánceres colorrectales no pueden prevenirse, la detección temprana es la mejor forma de mejorar las probabilidades de un tratamiento exitoso y reducir el número de muertes provocadas por cáncer colorrectal.

Las siguientes pautas de detección pueden reducir el número de casos de la enfermedad y también disminuir el índice de muertes por cáncer colorrectal mediante una detección en una etapa más temprana y tratable de la enfermedad.

Métodos de detección del cáncer colorrectal

Los métodos de detección del cáncer colorrectal para las personas que no tienen ningún síntoma ni factor de riesgo predominantes incluyen los siguientes:

  • Examen de sangre oculta en heces (FOBT, por sus siglas en inglés). Inspección de las heces para detectar presencia de sangre (oculta). Consiste en colocar una pequeña cantidad de heces en una tarjeta especial que luego se envía a un laboratorio.

  • Prueba inmunoquímica fecal (FIT, por sus siglas en inglés). Examen similar al de sangre oculta en heces que no requiere restricciones en la dieta ni medicamentos antes del mismo.

  • Sigmoidoscopía flexible. Procedimiento de diagnóstico que le permite al médico examinar la parte interior de una parte del intestino grueso. Se introduce un tubo flexible y corto con luz llamado "sigmoidoscopio" en el intestino a través del recto. Este introduce aire dentro del intestino para "inflarlo" y así facilitar la visión interna.

  • Colonoscopía. Procedimiento que le permite al médico visualizar la longitud completa del intestino grueso, y a menudo puede ayudar a identificar crecimientos anormales, tejido inflamado, úlceras y hemorragias. Consiste en la introducción de un colonoscopio, un tubo largo y flexible con luz, hasta el colon a través del recto. El colonoscopio le permite al médico visualizar el revestimiento del colon, extraer tejido para exámenes posteriores y posiblemente tratar algunos problemas que se descubran.

  • Colonografía computarizada (colonoscopía virtual). Procedimiento que emplea la tomografía computarizada (TC) para examinar el colon y detectar pólipos o masas. Una computadora procesa las imágenes para crear un modelo tridimensional (3D) del colon. La colonoscopía virtual es no invasiva y no requiere la inserción de un tubo pequeño en el recto, como en el caso de la colonoscopia común. Si mediante este examen se detecta algo anormal, se necesitará una colonoscopía como seguimiento.

Ilustración de la demostración de una colonoscopía, parte 1
Haga clic sobre la imagen para ampliar

  • Enema de bario con contraste de aire (también llamado "enema de bario de doble contraste"). Se administra un fluido denominado "bario" (líquido químico, metálico y yesoso que se utiliza para recubrir el interior de los órganos y que estos puedan verse en una radiografía) en el recto en forma de enema para llenar el colon en forma parcial. Se bombea aire para expandir el colon y el recto.  Luego se realiza una radiografía de abdomen, que puede mostrar estenosis (zonas estrechadas), obstrucciones (bloqueos) y otros problemas.

Pautas para la detección del cáncer colorrectal

La pautas para la detección precoz del cáncer colorrectal de la Sociedad Americana del Cáncer son las siguientes:

  • A partir de los 50 años de edad, tanto varones como mujeres deben seguir el cronograma de exámenes que se indica a continuación:

    • Examen de sangre oculta en heces o prueba inmunoquímica fecal todos los años.

    • Sigmoidoscopía flexible cada cinco años

    • Enema de bario de doble contraste cada cinco años

    • Colonoscopia cada 10 años

    • Colonografía computarizada (colonoscopía virtual) cada cinco años

  • Las personas con cualquiera de los siguientes factores de riesgo de cáncer colorrectal deben comenzar a someterse a procedimientos de detección a una edad más temprana y con mayor frecuencia:

    • Personas con antecedentes familiares importantes de cáncer colorrectal o pólipos, en especial de un progenitor o hermano menor de 45 años, o en dos familiares de primer grado de cualquier edad

    • Familia con síndromes de cáncer colorrectal hereditarios, como poliposis adenomatosa familiar, y cáncer de colon no poliposo hereditario

    • Antecedentes personales de cáncer colorrectal o pólipos adenomatosos

    • Antecedentes personales de enfermedades intestinales inflamatorias crónicas (enfermedad de Crohn o colitis ulcerativa)

Procedimientos de diagnóstico para el cáncer colorrectal

Si una persona tiene síntomas que podrían ser provocados por el cáncer colorrectal, el médico realizará un examen físico y una evaluación de la historia clínica. El médico también hará ciertos exámenes para detección de cáncer. Muchos de estos exámenes son los mismos que se realizan para el cáncer colorrectal en personas con síntomas.

  • Examen rectal digital. Un médico, usando un guante, inserta un dedo lubricado en el recto para palpar cualquier anormalidad. Este examen puede detectar algunos cánceres del recto, pero no del colon.

  • Examen de sangre oculta en heces. Inspección de las heces para detectar presencia de sangre (oculta). Consiste en colocar una pequeña cantidad de heces en una tarjeta especial que luego se envía a un laboratorio.

  • Sigmoidoscopía flexible. Procedimiento de diagnóstico que le permite al médico examinar la parte interior de una parte del intestino grueso. Se introduce un tubo flexible y corto con luz llamado "sigmoidoscopio" en el intestino a través del recto. Este introduce aire dentro del intestino para "inflarlo" y así facilitar la visión interna.

  • Colonoscopía. Procedimiento que le permite al médico visualizar todo el intestino grueso. Consiste en la introducción de un colonoscopio, un tubo largo y flexible con luz, hasta el colon a través del recto. El colonoscopio le permite al médico visualizar el revestimiento del colon, extraer tejido para exámenes posteriores y posiblemente tratar algunos problemas que se descubran.

  • Enema de bario (también llamado "enema de bario de doble contraste"). Se administra un fluido denominado "bario" (líquido químico, metálico y yesoso que se utiliza para recubrir el interior de los órganos y que estos puedan verse en una radiografía) en el recto para llenar el colon en forma parcial. Luego se realiza una radiografía de abdomen, que puede mostrar estenosis (zonas estrechadas), obstrucciones (bloqueos) y otros problemas.

  • Biopsia. Procedimiento mediante el cual se extraen del cuerpo pólipos o muestras de tejido (durante una colonosopía o cirugía) para un análisis en el microscopio que determine la presencia de cáncer u otras células anormales.

  • Conteo sanguíneo (o "hemograma"). Examen para detectar anemia (que puede ser el resultado de la hemorragia de un tumor).

  • Diagnóstico por imágenes. Se pueden realizar exámenes tales como la tomografía computarizada (TC), tomografía por emisión de positrones (TEP) o resonancia magnética (RM) del abdomen para detectar tumores u otros problemas. Estos exámenes también pueden realizarse una vez que se ha diagnosticado el cáncer colorrectal para determinar su alcance (etapa).

¿Cuáles son las etapas del cáncer colorrectal?

Cuando se diagnostica cáncer colorrectal, deben realizarse exámenes para determinar la "cantidad" de cáncer presente, y si el cáncer se ha propagado (extendido) desde el colon o el recto hacia otras partes del cuerpo. Esto se denomina "estadificación", y es un paso importante de la planificación de un plan de tratamiento. Las etapas del cáncer colorrectal son las siguientes:

Etapa 0 (cáncer "in situ" o "en el sitio")

El cáncer se halla en el revestimiento más interno del colon o el recto.

Etapa I (o "cáncer de colon de Dukes A")

El cáncer se ha propagado más allá del revestimiento más interno del colon o el recto a la segunda y tercer capa. El cáncer no se ha extendido a la pared externa o fuera del colon o el recto.

Etapa II (o "cáncer de colon de Dukes B")

El cáncer se ha extendido a través de la pared o fuera del color o del recto hacia el tejido cercano. No obstante, los nódulos linfáticos no están involucrados.

Etapa III (o "cáncer de colon de Dukes C")

El cáncer se ha extendido a los nódulos linfáticos cercanos, pero no a otros órganos del cuerpo.

Etapa IV (o "cáncer de colon de Dukes D")

El cáncer se ha extendido a otras partes del cuerpo, como los pulmones.

Tratamiento del cáncer colorrectal

El médico determinará el tratamiento específico del cáncer colorrectal basado en lo siguiente:

  • Edad, estado de salud general e historia clínica del paciente

  • Alcance y ubicación de la enfermedad

  • Resultados de los exámenes de laboratorio 

  • Tolerancia a determinados medicamentos, procedimientos o terapias del paciente

  • Expectativas para la evolución de la enfermedad

  • Opinión o preferencia del paciente

Una vez que se ha diagnosticado y se ha identificado la etapa del cáncer colorrectal, el médico recomendará un plan de tratamiento. El tratamiento puede incluir lo siguiente:

  • Cirugía de colon. A menudo, el tratamiento primario del cáncer colorrectal es una cirugía que consiste en extirpar el cáncer y los tramos de tejido normal a ambos lados del mismo, así como también los nódulos linfáticos cercanos.

  • Radioterapia. La radioterapia es el uso de radiación de alta energía para eliminar las células cancerosas y reducir los tumores. Hay dos formas de administrar radioterapia, que incluyen las siguientes:

    • Radioterapia externa (radioterapia de haz externo). Tratamiento que envía con precisión altos niveles de radiación directamente a las células cancerosas. La máquina es controlada por un radioterapeuta. Como se utiliza radioterapia para destruir células cancerosas y reducir tumores, se pueden utilizar escudos especiales para proteger el tejido que rodea el área a tratar. Los tratamientos de radioterapia son indoloros, y en general duran solo unos minutos.

    • Radioterapia interna (braquiterapia, radiación por implantes). Se administra radioterapia dentro del cuerpo, lo más cerca posible del cáncer. El material radioactivo se ubica cerca o directamente dentro del cáncer, lo que limita los efectos sobre los tejidos cercanos sanos.  Algunos implantes radioactivos se denominan “semillas” o "cápsulas".

      La radioterapia interna consiste en administrar una dosis más elevada de radiación durante un período de tiempo más corto en comparación con la radioterapia externa. Algunos tratamientos de radioterapia interna permanecen en el cuerpo temporalmente. Otros tratamientos internos permanecen en el cuerpo en forma permanente, aunque la sustancia pierde su propiedad radioactiva al poco tiempo. En algunos casos, se utilizan ambos tipos de radioterapia, interna y externa.

  • Quimioterapia. La quimioterapia es el uso de medicamentos anticancerígenos para tratar células cancerosas. En la mayoría de los casos, la quimioterapia funciona interfiriendo en la capacidad de las células cancerosas de crecer o reproducirse. Existen diferentes grupos de medicamentos funcionan de diversas maneras para combatir las células cancerosas. El oncólogo recomendará un plan de tratamiento para cada paciente. Los estudios han demostrado que la quimioterapia después de la cirugía puede aumentar el índice de supervivencia en pacientes con cáncer de colon en ciertas etapas. También puede ser beneficiosa tras la cirugía en algunas etapas de cáncer rectal.  La quimioterapia también puede retardar el crecimiento y aliviar los síntomas del cáncer avanzado.

  • Terapia dirigida. Se pueden utilizar medicamentos novedosos llamados "terapia dirigida" junto con la quimioterapia o, a veces, solos. Por ejemplo, algunos medicamentos novedosos se "dirigen" a las proteínas cuya presencia es más frecuente en células cancerosas que en las sanas. Estos medicamentos tienen efectos adversos distintos (y, en general, más leves) que los medicamentos de la quimioterapia estándar, y pueden ayudar a algunos pacientes a vivir más tiempo.

Cáncer colorrectal

El cáncer colorrectal comienza en el intestino grueso (colon) o en el recto (parte final del colon).

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Cáncer esofágico

El cáncer esofágico es un tumor maligno (canceroso) del esófago, el tubo muscular que lleva los alimentos de la boca al estómago.

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Hepatitis CHepatitis C

Hepatitis C

¿Qué es la hepatitis C?

La hepatitis C es una enfermedad del hígado causada por el virus de la hepatitis C. Este es uno de los tipos de hepatitis.

Produce enrojecimiento e hinchazón (inflamación) del hígado que a veces causa daño de largo plazo. El hígado no puede funcionar como debería.

La hepatitis C puede ser de corta duración (aguda) o de larga duración (crónica):

  • Hepatitis C aguda. Es una infección breve que dura seis meses o menos. Desaparece porque su cuerpo se libra del virus.
  • Hepatitis C crónica. Es una infección de larga duración que se presenta cuando su cuerpo no se puede librar del virus. Causa daño de larga duración y no es frecuente recuperarse de una infección de hepatitis C. La mayoría de las personas que contraen hepatitis C conservan el virus por el resto de su vida.

¿Cuáles son las causas de la hepatitis C?

La hepatitis C es causada por una infección con el virus de la hepatitis C. Como sucede con otros virus, la hepatitis C se contagia de una persona a otra. Esto ocurre cuando usted entra en contacto con la sangre de una persona infectada.

Usted puede contraer el virus si:

  • Comparte agujas usadas para consumir drogas ilegales.
  • Mantiene relaciones sexuales sin protección con una persona que tiene hepatitis C.

 Los bebés también pueden enfermarse si sus madres tienen el virus de la hepatitis C.

¿Quiénes corren el riesgo de contraer hepatitis C?

Cualquier persona se puede contagiar de hepatitis C al entrar en contacto con la sangre de una persona infectada con el virus.

Sin embargo, algunas personas tienen mayor riesgo de contraer esta enfermedad. Incluyen, por ejemplo:

  • Niños nacidos de madres que están infectadas con hepatitis C.
  • Personas que tienen trabajos que implican contacto con sangre humana, líquidos corporales o agujas.
  • Personas que tienen un trastorno de coagulación de la sangre como hemofilia y recibieron factores de la coagulación antes de 1987.
  • Personas que necesitan tratamiento de diálisis debido a insuficiencia renal.
  • Personas que se hicieron transfusiones de sangre, que recibieron productos sanguíneos (hemoderivados) trasplantes de órganos antes de comienzos de la década de 1990.
  • Personas que usan vías intravenosas (IV) o drogas intravenosas.
  • Personas que tienen relaciones sexuales heterosexuales u homosexuales sin protección.
  • Personas que tienen VIH.

¿Cuáles son los síntomas de la hepatitis C?

Muchas de las personas que presentan esta afección no lo saben. En la mayoría de los casos, las personas infectadas de hepatitis C pueden no tener síntomas por varios años.

Es posible transmitir el virus a otra persona si usted tiene hepatitis C, pero no presenta ningún síntoma.  

 Los síntomas pueden variar de una persona a otra. Algunos de los síntomas más comunes son:

  • Pérdida del apetito
  • Cansancio extremo (fatiga)
  • Náuseas y vómitos
  • Dolor de estómago
  • Coloración amarillenta en la piel y en los ojos (ictericia)
  • Fiebre
  • Diarrea
  • Orina de color amarillo oscuro
  • Heces de color claro
  • Dolor de los músculos y las articulaciones

Los síntomas de la hepatitis C pueden parecerse a los de otros problemas de salud. Consulte siempre a su proveedor de atención médica para confirmar cuál es su afección.

¿Cómo se diagnostica la hepatitis C?

Su proveedor de atención médica le hará un examen físico y le preguntará sobre sus antecedentes de salud. También le pedirá un análisis de sangre para determinar si tiene hepatitis C.

Si su proveedor cree que usted tiene hepatitis C de larga duración (crónica), es posible que le tome una muestra pequeña de tejido (biopsia) de su hígado con una aguja. Esa muestra se revisa con un microscopio para saber  qué tipo de enfermedad hepática tiene y su gravedad.

¿Cómo se trata la hepatitis C?

La hepatitis C no se trata a menos que se vuelva una infección crónica o de larga duración. En ese caso, se usan medicamentos para tratar de demorar o detener el daño que el virus le produce a su hígado.  Sus síntomas se vigilarán de cerca y se manejarán según sea necesario.

Si se produce un daño hepático grave, es posible que necesite un trasplante de hígado.

No existe una cura para la hepatitis C.

¿Cuáles son las complicaciones de la hepatitis C?

Muchas personas que tienen hepatitis C presentan enfermedad hepática crónica. Usted podría necesitar un trasplante de hígado. La hepatitis C es la causa más común para realizar trasplantes de hígado en Estados Unidos.

Insuficiencia hepática que puede llevar a la muerte.

El riesgo de cáncer de hígado es más alto en las personas que tienen hepatitis C.

¿Qué puedo hacer para prevenir la hepatitis C?

No existe una vacuna para prevenir la hepatitis C. Sin embargo, se puede proteger y proteger a los demás del contagio:

  • Asegurándose de hacerse cualquier tatuaje o perforación en el cuerpo (pirsin) con instrumentos estériles.
  • Evitando compartir agujas y otros materiales para usar drogas.
  • Evitando compartir cepillos de dientes y afeitadoras.
  • Evitando tocar la sangre de otra persona a menos que esté usando guantes.
  • Usando condones durante las relaciones sexuales.

Puntos clave sobre la hepatitis C

  • La hepatitis C es una enfermedad hepática causada por una infección con el virus de la hepatitis C.
  • El virus causa enrojecimiento e hinchazón (inflamación) en su hígado.
  • Además, se contagia cuando usted entra en contacto con la sangre de una persona infectada.
  • Cualquiera puede contraer hepatitis C, pero algunas personas tienen un riesgo más alto.
  • Es posible que usted no presente síntomas durante años.
  • El riesgo de cáncer de hígado es más alto en las personas que tienen hepatitis C.
  • No existe una vacuna para prevenir la hepatitis C.

Próximos pasos

Consejos para ayudarle a aprovechar al máximo una visita a su proveedor de atención médica:

  • Antes de su visita, escriba las preguntas que quiere hacerle.
  • Lleve a alguien con usted para que le ayude a hacer las preguntas y para que recuerde lo que el proveedor le dice.
  • En la consulta, anote los nombres de los nuevos medicamentos, tratamientos o pruebas y análisis, y toda nueva instrucción que su proveedor le dé.
  • Si tiene una cita de control, anote la fecha, la hora y el propósito de esa visita.
  • Averigüe cómo comunicarse con su proveedor si tiene preguntas.

Hepatitis B y C

Una lesión en el hígado caracterizada por la presencia de células inflamatorias en el tejido del órgano.

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Irritable Bowel Syndrome (IBS)Irritable Bowel Syndrome (IBS)

Irritable Bowel Syndrome (IBS)

¿Qué es el SII?

El síndrome de intestino irritable (SII) es un trastorno que afecta su tracto gastrointestinal (GI) inferior. Esto incluye el intestino delgado, el intestino grueso y el colon. Se diagnostica cuando una persona tiene dolor abdominal o un espasmo asociado con un cambio en el aspecto o la frecuencia con que evacua los intestinos. Provoca:

  • Cólicos abdominales
  • Gases
  • Inflamación o distensión
  • Cambios en sus hábitos de evacuación, como diarrea o estreñimiento

Si tiene SII, su colon se ve normal, pero no funciona de la forma en que debería hacerlo.

Los expertos en salud no han podido encontrar la causa física exacta del SII. Suele creerse que el estrés es una causa. Además, el estrés puede empeorar los síntomas del SII.

El SII es una afección de larga duración (crónica). Puede causar dolor, pero no causa daños permanentes en el intestino. Ni tampoco produce enfermedades graves, como el cáncer.

No hay ninguna conexión entre el SII y la enfermedad de Crohn, la colitis ulcerosa u otras enfermedades intestinales inflamatorias. No obstante, las personas que tienen una enfermedad intestinal inflamatoria también pueden tener SII.

¿Cuáles son las causas del SII?

No se conoce la causa exacta del SII. Puede deberse a muchas causas posibles, que son diferentes de una persona a otra. Eso significa que algunas personas pueden tener los mismos síntomas aunque su SII se deba a causas diferentes. Algunos expertos creen que, si tiene SII, su colon podría ser más sensible de lo normal. Eso significa que reacciona con intensidad a cosas que no deberían normalmente afectarlo.

Si tiene SII, los músculos de su colon comienza a moverse y tensarse en forma involuntaria (espasmo) después de tan solo una estimulación suave o cosas normales tales como las siguientes:

  • Comer
  • Tener inflamación o distensión causada por gas u otro material en el colon
  • Algunos medicamentos
  • Algunos alimentos

Las mujeres con SII parecen tener más síntomas durante sus períodos menstruales. Esto podría significar que las sustancias químicas (hormonas de la reproducción) que una mujer libera durante su ciclo menstrual pueden incrementar los síntomas del SII.

Hay algunas cosas que pueden hacer que los síntomas del SII empeoren. Las dos cosas que más probablemente empeoren sus síntomas del SII son los alimentos que come y el estrés emocional.

  • Dieta. Comer hace que los músculos de su colon se muevan o se contraigan. Eso suele causar la necesidad de evacuar los intestinos entre 30 y 60 minutos después de una comida. Si su dieta incluye grasas, eso puede provocarle contracciones en su colon después de una comida. Si tiene SII, la urgencia de evacuar puede llegar antes. También puede que tenga cólicos o diarrea.
  • Estrés. Si tiene SII, el estrés puede hacer que su colon se mueva de forma involuntaria. Eso es un espasmo. Los expertos no entienden completamente por qué sucede esto. Pero creen que se debe a que el colon está controlado, en parte, por el cerebro y la médula espinal (sistema nervioso). El sistema nervioso controla cómo su cuerpo se mueve y reacciona a las cosas. Buscar consejería o tratamiento para intentar reducir su estrés puede ayudarle a aliviar los síntomas del SII. Pero eso no significa que el SII se deba a un trastorno mental o emocional. El SII se debe, en parte, a un problema con la forma en que se mueven los músculos del colon.

¿Quiénes corren el riesgo de tener SII?

Tiene más probabilidades de tener SII si:

  • Es joven. La mayoría de las personas tienen SII por primera vez antes de los 45 años.
  • Es mujer. El SII es dos veces más frecuente en las mujeres que los hombres.
  • Ha tenido gastroenteritis recientemente.

¿Cuáles son los síntomas del SII?

Los síntomas pueden variar de una persona a otra. Algunos de los síntomas más comunes son:

  • Tener dolor abdominal.
  • Tener estreñimiento o diarrea que le causa dolor.
  • Pasar del estreñimiento a la diarrea, y viceversa.
  • Tener demasiada mucosidad en sus heces.

Los síntomas del SII pueden parecerse a otros problemas de salud. Siempre consulte a su médico para estar seguro.

¿Cómo se diagnostica el SII?

Su proveedor de atención médica revisará sus antecedentes de salud y le hará un examen físico. También le hará análisis de laboratorio para ver si tiene infección y para comprobar si tiene enrojecimiento e hinchazón (inflamación).

No suele haber signos físicos que indiquen con seguridad que usted tiene SII. Tampoco hay ninguna prueba o análisis específicos para el SII.

Su proveedor de atención médica le hará análisis de laboratorio y pruebas de diagnóstico por imágenes para comprobar que no tenga otras enfermedades. Tales pruebas y análisis incluyen lo siguiente:

  • Análisis de sangre. Se hace para ver si a usted le faltan glóbulos rojos sanos (si tiene anemia), si tiene una infección o una enfermedad causada por inflamación o irritación.
  • Análisis de orina y cultivo de orina. Ayudan a ver si tiene una infección en alguna parte de su sistema urinario (infección de las vías urinarias, o IVU). Esto incluye sus riñones, los conductos que envían la orina de los riñones a la vejiga (uréteres), su vejiga y la uretra, el lugar por el que la orina sale de su cuerpo.
  • Cultivo de heces. Este análisis comprueba si tiene algún parásito o bacteria anormal en su sistema digestivo que pueda causar diarrea u otros problemas. Para eso, le tomarán una pequeña muestra de heces que se enviará a un laboratorio.
  • Análisis de sangre oculta en las heces (análisis de la materia fecal para ver si tienen sangre). Este análisis comprueba si hay sangre oculta (que no se ve) en sus heces que solo pueden detectarse con un microscopio. Se coloca una pequeña cantidad de materia fecal sobre una tarjeta especial. Luego, se analiza en el consultorio de su proveedor de atención médica o se envía a un laboratorio. Si se encuentra sangre, puede significar que tiene enrojecimiento e inflamación (hinchazón) en su tracto gastrointestinal (GI).
  • Endoscopia superior, también llamada esofagogastroduodenoscopia (EGD). Este examen observa el interior o recubrimiento de su esófago, estómago y duodeno (la parte superior de su intestino delgado). Este examen usa un tubo delgado y con luz llamado endoscopio. El tubo tiene una cámara en un extremo. Le insertarán el tubo por su boca y su garganta. Luego entra en su esófago, estómago y duodeno. Su proveedor de atención médica puede ver el interior de esos órganos. También puede tomarle una muestra pequeña de tejido (biopsia) si es necesario. Esto se hace en ocasiones para ver si tiene enfermedad celíaca.
  • Radiografías abdominales. Esta prueba muestra imágenes de sus tejidos internos, huesos y órganos.
  • Ecografía abdominal. Si sus síntomas parecen venir de la zona del hígado o la vesícula, pueden hacerle una ecografía para ver si hay algún problema en esa zona. Una ecografía también permite ver cómo fluye la sangre a través de diferentes vasos sanguíneos.
  • Colonoscopia. Este examen observa la totalidad del recorrido de su intestino grueso. Puede ayudar a revisar si hay cualquier crecimiento anormal, tejido que esté enrojecido o hinchado (inflamación), llagas (úlceras) o sangrado. Le insertarán un tubo largo y flexible, con luz (llamado colonoscopio) por su recto y hasta su colon. Este tubo permite a su proveedor de atención médica ver el revestimiento de su colon y tomar una muestra de tejido (biopsia) para analizarla. También es posible que trate algunos problemas que puedan encontrarse.

¿Cómo se trata el SII?

Su proveedor de atención médica diseñará un plan de cuidados para usted según:

  • Su edad, su estado general de salud y sus antecedentes de salud
  • La gravedad de su caso
  • Qué tan bien maneja ciertos medicamentos, tratamientos o terapias
  • Si se espera que su afección empeore
  • Lo que a usted le gustaría hacer

El tratamiento del SII puede incluir lo siguiente:

  • Cambios en su dieta. Comer una dieta adecuada es importante si tiene SII. En algunos casos, una dieta alta en fibra puede reducir los síntomas. Algunas personas tienen síntomas cuando comen lactosa y, entonces, deberían comer productos lácteos sin lactosa. Algunas personas tienen síntomas cuando no pueden digerir bien los carbohidratos y la fructosa. Algunas personas no toleran el gluten aunque puede que no tengan enfermedad celíaca. Muchas personas tienen síntomas cuando comen mucha cantidad de alimentos grasos. Prepare una lista de los alimentos que le causan dolor y hable sobre esta lista con su proveedor de atención médica.
  • Medicamentos. Su proveedor de atención médica puede recetarle suplementos de fibra o indicarle que tome algo de tanto en tanto para ablandar sus heces (un laxante). Hay diferentes medicamentos que pueden usarse para el SII, según sus síntomas. Esto incluye medicamentos para evitar el estreñimiento, la diarrea, el dolor y los espasmos.
  • Suplementos naturales. Algunas personas se sienten mejor con diferentes suplementos naturales llamados probióticos. Otros encuentran alivio con las cápsulas de aceite de menta.
  • Maneje su estrés. La hipnosis, acupuntura, terapia cognitiva, yoga, actividad física regular, relajación y otras actividades de mindfulness pueden ayudar a algunas personas con SII.

Buenas fuentes de fibra son, por ejemplo:

 

Alimentos

Contenido moderado de fibra

Contenido alto de fibra

Pan

Pan integral, pan de granola, molletes (muffins) de salvado de trigo, waffles, palomitas de maíz

 

Cereales

Cereales integrales

Cereales de salvado integral

Vegetales

Remolacha (betabel), repollitos de Bruselas, repollo, zanahorias, maíz, habichuelas (judías), chícharos (arvejas), calabaza bellota y butternut, espinaca, papas con la piel, aguacate

 

Frutas

Manzanas con cáscara, dátiles, papayas, mangos, mandarinas, naranjas, peras, kiwis, fresas, compota de manzana, frambuesas, moras, uvas pasas

Ciruelas cocidas, higos disecados

Sustitutos de la carne

Mantequilla de maní, nueces

Frijoles horneados, frijoles caupí, garbanzos, frijoles verdes, frijoles pinto, frijoles rojos, chile con frijoles, trail mix (mezcla de cereales y frutas secas)

¿Cuáles son las complicaciones del SII?

La diarrea y el estreñimiento que se producen con el SII pueden causar hemorroides. Si ya tiene hemorroides, pueden empeorar.

Su calidad de vida puede verse afectada por el SII, porque los síntomas pueden limitar sus actividades diarias.

¿Qué puedo hacer para prevenir el SII?

Los expertos en salud no saben con certeza a qué se debe el SII. Tampoco saben cómo evitar que suceda.

Cómo vivir con el SII

Los síntomas del SII pueden afectar sus actividades diarias. Es importante que colabore con su proveedor de atención médica para manejar su enfermedad. Puede que necesite un plan para lidiar con temas tales como la dieta, su trabajo, su estilo de vida y su salud emocional o mental.

¿Cuándo debo llamar a mi proveedor de atención médica?

Llame a su proveedor de atención médica de inmediato si sus síntomas empeoran o si aparecen síntomas nuevos.

Puntos clave sobre el SII

  • El síndrome de intestino irritable (SII) es un trastorno que afecta su tracto gastrointestinal (GI) inferior. Esto incluye el intestino delgado, el intestino grueso y el colon.
  • Es un trastorno de larga duración (crónico).
  • No se conoce la causa exacta del SII. Es probable que las causas sean diferentes para cada persona.
  • Si tiene SII, su colon se ve normal. Pero no funciona de la forma en que debería hacerlo.
  • Las cosas que más probablemente empeoren sus síntomas del SII son la dieta y el estrés emocional.
  • El tratamiento puede incluir cambiar su dieta y tomar medicamentos.

Próximos pasos

Consejos para ayudarle a aprovechar al máximo una visita a su proveedor de atención médica:

  • Tenga en mente la razón de su visita y qué desea que suceda.
  • Antes de su visita, escriba las preguntas que quiere hacerle.
  • Lleve a alguien con usted para que le ayude a hacer las preguntas y para que recuerde lo que el proveedor le dice.
  • En la visita, escriba el nombre de un diagnóstico nuevo y de todos los medicamentos, tratamientos o análisis nuevos. Además escriba todas las instrucciones nuevas que le dé su proveedor.
  • Pregunte por qué se indica un medicamento o tratamiento nuevo, y cómo le ayudará. Además, consulte cuáles serán los efectos secundarios.
  • Pregunte si su afección se puede tratar de otras maneras.
  • Infórmese de por qué un análisis o procedimiento se recomienda y qué podrían significar los resultados.
  • Consulte qué puede ocurrir si usted no toma el medicamento o no se hace el análisis o procedimiento.
  • Si tiene una cita de control, anote la fecha, la hora y el propósito de esa visita.
  • Averigüe cómo comunicarse con su proveedor si tiene preguntas.

Síndrome del intestino irritable

El síndrome del intestino irritable (IBS, por sus siglas en inglés) se refiere a un trastorno que implica dolor y calambres abdominales, así como cambios en los movimientos intestinales.

Más información

Cáncer PancreáticoPancreatic Cancer: Introduction

Cáncer de páncreas

¿Qué es el cáncer de páncreas?

El cáncer de páncreas es la cuarta causa más común de muerte por cáncer en los Estados Unidos. El cáncer de páncreas se produce cuando una célula de ese órgano se daña, se convierte en maligna (cáncer) y se sale de control.

Existen diversos tipos de cáncer de páncreas, por ejemplo:

  • Adenocarcinoma de páncreas. Es el cáncer de páncreas más común y aparece en el recubrimiento del conducto pancreático.

  • Carcinoma adenoescamoso. Es un tipo de cáncer de páncreas poco común.

  • Carcinoma de células escamosas. Es un tipo de cáncer de páncreas poco común.

¿Cuáles son los factores de riesgo para el cáncer de páncreas?

Los factores de riesgo del cáncer de páncreas pueden incluir:

  • La edad. Se presenta principalmente en personas mayores de 55 años de edad.

  • Fumar. Las personas que fuman muchos cigarrillos tiene 2 o 3 veces más posibilidades que los no fumadores de desarrollar cáncer de páncreas.

  • Obesidad y falta de actividad física. El cáncer de páncreas es más frecuente en personas que tienen mucho sobre peso y en aquellas que no realizan actividad física.

  • Diabetes. El cáncer de páncreas sucede con más frecuencia en personas que tienen diabetes tipo 2 que en aquellas que no.

  • Sexo. Más hombres que mujeres son diagnosticadas con cáncer de páncreas.

  • Raza. Los afroamericanos son más propensos a tener cáncer de páncreas que los asiáticos, los hispanos o los blancos

  • Antecedentes familiares. El riesgo de desarrollar cáncer de páncreas es mayor si la madre, el padre o un hermano/a de la persona tuvo esa enfermedad.

  • Cirrosis del hígado. Las personas con cirrosis tienen más riesgo de padecer cáncer de páncreas.

  • Exposición en el lugar de trabajo. La exposición ocupacional a determinados pesticidas, tinturas y químicos que se utilizan en la industria del metal puede aumentar el riesgo de cáncer de páncreas.

  • Algunos síndromes genéticos. Determinadas mutaciones genéticas hereditarias, como el gen BRCA2, aumentan el riesgo de cáncer de páncreas.

  • Pancreatitis crónica. La inflamación prolongada del páncreas se asocia a un aumento en el riesgo de contraer cáncer.

¿Cuáles son los síntomas del cáncer de páncreas?

A continuación, se enumeran los síntomas más comunes de cáncer de páncreas. Sin embargo, cada persona puede experimentarlos de forma diferente. Los síntomas pueden incluir:

  • Dolor en la parte superior del abdomen (panza) o de la espalda.

  • Pérdida del apetito

  • Pérdida de peso

  • Ictericia (color amarillento en los ojos y la piel y orina oscura).

  • Indigestión

  • Náuseas

  • Vómitos

  • Cansancio extremo (fatiga).

  • Abdomen hinchado debido a la inflamación de la vejiga

  • Heces pálidas, grasosas que flotan en el inodoro

Los síntomas del cáncer de páncreas pueden parecerse a los de otras afecciones o problemas médicos. Siempre consulte a su médico para obtener un diagnóstico preciso.

¿Cómo se diagnostica el cáncer de páncreas?

Técnicos preparando a un paciente para una tomografía

Además de la historia clínica y un examen físico completo, los procedimientos para diagnosticar un cáncer de páncreas pueden incluir:

  • Ecografía. Es una técnica de diagnóstico por imagen que utiliza ondas sonoras de alta frecuencia y una computadora para obtener imágenes de los órganos internos. Las ecografías se utilizan para ver el funcionamiento de los órganos internos del abdomen, como por ejemplo el hígado, el páncreas y los riñones, y para evaluar el flujo sanguíneo a través de diversos vasos. La ecografía se puede realizar utilizando un dispositivo interno o externo:

    • Ecografía transabdominal. El técnico coloca un dispositivo ecográfico en el abdomen para generar la imagen del páncreas.

    • Ecografía endoscópica. El médico inserta un endoscopio (tubo pequeño y flexible) con un dispositivo ecográfico en la punta a través de la boca y el estómago hasta llegar al intestino delgado. A medida que el médico retira lentamente el endoscopio, se crean imágenes del páncreas y otros órganos.

  • Tomografía computarizada (también llamada escáner CT o CAT, por sus siglas en inglés). Procedimiento de diagnóstico por imagen que utiliza una combinación de radiografías y tecnología informática para obtener imágenes horizontales o axiales (a menudo llamadas "cortes") del cuerpo. Una tomografía computarizada muestra imágenes detalladas de cualquier parte del cuerpo, incluyendo los huesos, los músculos, la grasa y los órganos. Las tomografías computadas muestran más detalles que las radiografías generales.

  • Resonancia magnética (MRI, por su sigla en inglés). Procedimiento de diagnóstico que utiliza una combinación de imanes grandes, radiofrecuencias y una computadora para producir imágenes detalladas de los órganos y las estructuras internas del cuerpo.

  • Colangiopancreatografía retrógrada endoscópica (CPRE). Es un procedimiento que permite al médico diagnosticar y tratar problemas en el hígado, la vejiga, los conductos biliares y el páncreas. Este procedimiento combina el uso de radiografías y de un endoscopio (tubo largo, flexible y con luz). El endoscopio se introduce en la boca del paciente y pasa por la garganta, el esófago, el estómago y el duodeno (la primera parte del intestino delgado). El médico puede examinar el interior de estos órganos y detectar anormalidades. Luego, se introduce un tubo por el endoscopio y se inyecta una tintura que permitirá ver los conductos biliares y pancreáticos en una radiografía.

  • Colangiografía transhepática percutánea (CTP). Se inserta una aguja en la piel hasta el hígado y se inyecta tintura de contraste para que las estructuras de los conductos biliares se puedan ver mediante una radiografía. El estudio se realiza generalmente cuando no es posible hacer una CPRE.

  • Biopsia del páncreas. Es un procedimiento en el que se extrae una muestra de tejido pancreático (con una aguja o en una cirugía) para examinarlo bajo un microscopio.

  • Análisis especiales de sangre.

  • Tomografía por emisión de positrones (PET). Es un tipo de procedimiento de medicina nuclear. Para este estudio, se inyecta una sustancia radioactiva, generalmente ligada a un tipo de azúcar, en una vena, y luego se escanea el cuerpo. El azúcar radioactiva recolecta las células cancerígenas, que aparecen luego en las imágenes. Este estudio no es tan específico como una tomografía computarizada y no se utiliza como único método para diagnosticar cáncer de páncreas. Una tomografía PET se suele realizar en combinación con una tomografía computarizada.

Tratamiento del cáncer de páncreas

El tratamiento específico para el cáncer de páncreas será determinado por su médico según lo siguiente:

  • Su edad, su estado general de salud y su historia clínica

  • La gravedad y ubicación de la enfermedad

  • Tipo de cáncer

  • Su tolerancia a determinados medicamentos, procedimientos o terapias

  • Sus expectativas respecto de la evolución de la enfermedad

  • Su opinión o preferencia

Dependiendo del tipo y estadio del cáncer de páncreas, se lo podrá tratar de la siguiente forma:

  • Cirugía. Este tratamiento puede ser necesario para extraer el tumor, una parte o todo el páncreas y posiblemente partes de otro órganos. El tipo de cirugía depende del estadio del cáncer, la ubicación y el tamaño del tumor, y de la salud de la persona. Los tipos de cirugía para el cáncer de páncreas son:

    • Procedimiento de Whipple. Este procedimiento comprende la extracción de la cabeza del páncreas, parte del intestino delgado, la vejiga y parte del ducto biliar común, parte del estómago y los ganglios linfáticos cercanos a la cabeza del páncreas. La mayoría de los tumores del páncreas aparecen en la cabeza del páncreas, por lo que el procedimiento de Whipple es el procedimiento quirúrgico más común para este tipo de cáncer.

    • Pancreatectomía distal. Si el tumor está ubicado en el cuerpo o la cola del páncreas, se extirpan ambas secciones del páncreas y el vaso.

    • Pancreatectomía total. Se extrae el páncreas completo, parte del intestino delgado y el estómago, el conducto biliar común, el vaso, la vejiga y algunos ganglios linfáticos. Este tipo de operación no es frecuente.

    • Cirugía paliativa. En la mayoría de los cánceres avanzados, se puede realizar una cirugía para aliviar problemas (como el bloqueo del conducto biliar) y no para curar el cáncer.

  • Radioterapia externa (terapia con rayos externos). Es un tratamiento que envía en forma precisa altos niveles de radiación directamente a las células cancerígenas. Este aparato es controlado por un radiólogo. Dado que la radiación se utiliza para matar las células cancerígenas y encoger los tumores, es necesario utilizar escudos especiales para proteger los tejidos de las áreas que rodean la zona a tratar. Los tratamientos de radiación son indoloros y suelen durar pocos minutos. La terapia de radiación puede administrarse sola o en combinación con cirugía y/o quimioterapia.

  • Quimioterapia. Es el uso de drogas anticancerígenas para tratar las células enfermas. En la mayoría de los casos, la quimioterapia interfiere en la capacidad de las células cancerígenas de crecer y reproducirse. Diversos grupos de drogas funcionan de formas diferentes para combatir las células cancerígenas. El oncólogo recomendará un plan de tratamiento para cada individuo. La quimioterapia puede administrarse sola o en combinación con cirugía y/o radiación.

  • Medicamentos. (para aliviar o reducir el dolor)

El pronóstico a largo plazo para individuos con cáncer de páncreas dependerá del tamaño y del tipo de tumor, del compromiso de los ganglios linfáticos y del grado de metástasis (cuán extendido esté) al momento del diagnóstico.

Cáncer pancreático

El cáncer de páncreas comienza en el páncreas. La causa se desconoce, pero es más común en fumadores y en personas obesas.

Más información

DiarrheaDiarrhea

Diarrhea

¿Qué es la diarrea?

La diarrea se produce cuando las heces son sueltas y acuosas. También puede que necesite evacuar los intestinos con más frecuencia.

La diarrea es un problema común. Puede durar uno o dos días e irse por su cuenta.

Si dura más de dos días, significa que usted tiene un problema más serio.

La diarrea puede ser:

  • De corta duración (aguda). La diarrea que dura uno o dos días y se va por su cuenta. Puede deberse a haber consumido comida o agua que eran poco seguras por tener una infección bacteriana. O puede suceder si usted se enferma con un virus.
  • De larga duración (crónica). La diarrea que dura varias semanas. Esto puede deberse a otro problema de salud, como el síndrome de intestino irritable. También puede deberse a una enfermedad intestinal, como la enfermedad de Crohn o la enfermedad celíaca. Algunas infecciones, como los parásitos, pueden causar diarrea crónica.

¿Cuáles son las causas de la diarrea?

La diarrea puede deberse a muchas cosas, por ejemplo:

  • Una infección bacteriana
  • Un virus
  • Dificultades para digerir ciertas cosas (intolerancia alimentaria)
  • Alergia a ciertos alimentos (como sucede en la enfermedad celíaca, alergia al gluten)
  • Parásitos que entran a su cuerpo a través de la comida o el agua
  • Una reacción a ciertos medicamentos
  • Una enfermedad intestinal, como la enfermedad intestinal inflamatoria
  • Un problema con la forma en que su estómago y sus intestinos trabajan (trastorno funcional del intestino), por ejemplo, el síndrome de intestino irritable
  • Consecuencia de una cirugía del estómago o la vesícula biliar
  • Uso reciente de antibióticos
  • Afecciones metabólicas, como problemas tiroideos
  • Otros motivos menos comunes, como daños por radioterapia o tumores que producen demasiadas hormonas

Muchas personas tienen la diarrea del viajero. Esto sucede si consume alimentos o agua que no son seguros porque tienen bacterias, parásitos o incluso están contaminados y pueden provocarle una intoxicación por alimentos.

La diarrea muy fuerte puede significar una enfermedad grave. Consulte a su proveedor de atención médica si sus síntomas no desaparecen o si le impiden hacer sus actividades diarias. Puede ser difícil encontrar la causa de su diarrea.

¿Cuáles son los síntomas de la diarrea?

Los síntomas de cada persona pueden variar. Los síntomas de la diarrea pueden incluir:

  • Cólicos abdominales
  • Dolor de estómago
  • Inflamación (distensión)
  • Malestar estomacal (náuseas)
  • Necesidad urgente de ir al sanitario
  • Fiebre
  • Heces con sangre
  • Pérdida de líquidos corporales (deshidratación)
  • Pérdida de heces, y no poder controlar sus intestinos (incontinencia)

La deshidratación es un efecto secundario grave de la diarrea. Los síntomas incluyen:

  • Sentir sed
  • No orinar con tanta frecuencia
  • Tener la piel seca, así como la boca y los orificios de la nariz secos (las membranas mucosas)
  • Sentir mucho cansancio
  • Sentir que puede desmayarse en cualquier momento (aturdimiento)
  • Dolores de cabeza
  • Frecuencia cardíaca rápida
  • Tener hundida la fontanela o mollera (punto blando en la cabeza del bebé)

Los síntomas de la diarrea pueden parecerse a los de otros problemas de salud. Todas las diarreas con sangre son motivo de preocupación. Siempre consulte a su médico para estar seguro. Asegúrese de decirle a su médico si tuvo sangrado, fiebre o vómito.

¿Cómo se diagnostica la diarrea?

Para ver si tiene diarrea, su proveedor de atención médica le hará un examen físico y le preguntará sobre sus antecedentes de salud. También es probable que le hagan análisis de laboratorio para evaluar su sangre y su orina.

Otros exámenes pueden incluir:

  • Análisis de sus heces, incluido cultivo y otros análisis. Este examen comprueba si tiene alguna bacteria anormal en sus sistema digestivo que pueda causar diarrea u otros problemas. Para eso, le tomarán una pequeña muestra de heces que se enviará a un laboratorio.
  • Sigmoidoscopia. Esta prueba permite que su proveedor de atención médica revise la parte interior de su intestino grueso. Ayuda a ver qué está causando la diarrea. Le insertarán un tubo corto y flexible, con luz, llamado sigmoidoscopio, en el intestino a través del recto. A través de este tubo le enviarán aire hacia el intestino para inflarlo. Así, será más fácil ver en su interior. Pueden hacerle una biopsia si es necesario.
  • Colonoscopia. Este examen observa la totalidad del recorrido de su intestino grueso. Puede ayudar a revisar cualquier crecimiento anormal, tejido que esté rojo o hinchado, llagas (úlceras) o sangrado. Le insertarán un tubo largo y flexible, con luz (colonoscopio) por su recto y hasta su colon. Este tubo permite a su proveedor de atención médica ver el revestimiento de su colon y tomar una muestra de tejido (biopsia) para analizarla. También puede tratar algunos problemas que puedan encontrarse.
  • Pruebas con imágenes. Estas pruebas permiten ver si hay problemas con la manera en que están formados sus órganos (anomalías estructurales).
  • Pruebas con ayuno. Estas pruebas muestran si usted no puede digerir ciertos alimentos (intolerancia alimentaria). También pueden indicar si ciertos alimentos provocan una reacción de su sistema inmunitario (alergia alimentaria).
  • Análisis de sangre. Pueden ver si hay problemas metabólicos, tales como enfermedad de la tiroides, anemia (bajo recuento de glóbulos), pruebas de que tiene bajos niveles de vitaminas que sugieran una mala absorción, y enfermedad celíaca, entre otras cosas.

¿Cómo se trata la diarrea?

Su proveedor de atención médica preparará un plan de cuidados para usted según:

  • Su edad, su estado general de salud y su historia clínica
  • La gravedad de su caso
  • Qué tan bien maneja ciertos medicamentos, tratamientos o terapias
  • Si se espera que su afección empeore
  • Lo que a usted le gustaría hacer

En la mayoría de los casos, necesitará reponer los líquidos que perdió.

También puede que necesite un medicamento para combatir la infección (antibiótico) si su diarrea se debe a una infección bacteriana.

Complicaciones de la diarrea

Si no se trata su diarrea, corre riesgo de deshidratarse. Una deshidratación grave puede producir daños en los órganos, un estado de shock y desmayos (pérdida del conocimiento) o un coma.

¿Se puede prevenir la diarrea?

Tener buenos hábitos personales puede evitar que tenga una diarrea causada por bacterias o virus. Es importante que:

  • Se lave las manos con frecuencia.
  • Use desinfectantes con alcohol.
  • Coma alimentos que se limpiaron y se cocinaron de manera segura.
  • No consuma alimentos ni líquidos que puedan estar infectados con una bacteria o un virus.

Si viaja, asegúrese de que todo lo que coma y beba sea seguro. Esto es aún más importante si viaja a países en desarrollo.

Algunas sugerencias para cuidar la seguridad del agua y otros líquidos cuando viaje:

  • No beba agua del grifo ni la use para cepillarse los dientes.
  • No consuma hielo hecho con agua del grifo.
  • No beba leche ni productos lácteos que no hayan pasado por el proceso para matar ciertas bacterias (pasteurización).

Los consejos de seguridad para los alimentos incluyen:

  • No coma frutas y vegetales frescos o crudos a menos que los haya lavado y pelado usted mismo.
  • Asegúrese de que todas las carnes y pescados estén bien cocidos (al menos hasta un punto medio).
  • No coma carnes o pescados crudos o apenas cocidos.
  • Asegúrese de que la carne y los mariscos, como los camarones, el cangrejo y los ostiones (vieiras) estén calientes cuando se los sirven.
  • No coma alimentos de vendedores ambulantes ni de camiones de comida.

Cómo vivir con diarrea

En la mayoría de los casos, la diarrea es un problema de corta duración. Usualmente, solo dura unos pocos días. Asegúrese de tomar abundante cantidad de líquidos si tiene un episodio de diarrea.

Algunos problemas de salud pueden hacer que la diarrea dure más o que siga regresando. Por ejemplo, la enfermedad intestinal inflamatoria y el síndrome de intestino irritable. Si tiene algún otro problema de salud que está causando su diarrea, siga el consejo de su proveedor de atención médica para tratar ese problema.

¿Cuándo debo llamar a mi proveedor de atención médica?

Llame a su proveedor de atención médica si:

  • Tiene diarrea con más frecuencia.
  • Tiene más cantidad de diarrea.
  • Tiene síntomas de deshidratación. Puede sentir mucha sed, cansancio o mareo. También puede tener menos orina o la boca seca.
  • Tiene diarrea con sangrado rectal o heces negras y alquitranadas, fiebre, o vómito.

Puntos clave sobre la diarrea

  • La diarrea se produce cuando las heces son sueltas y acuosas.
  • También puede que necesite evacuar los intestinos con más frecuencia.
  • La diarrea de corta duración (aguda) dura uno o dos días.
  • La diarrea de larga duración (crónica) dura varias semanas.
  • Los síntomas de la diarrea pueden incluir cólicos abdominales y una necesidad urgente de ir al sanitario.
  • La pérdida de líquidos (deshidratación) es uno de los efectos secundarios más graves.
  • El tratamiento suele incluir reponer los líquidos perdidos.
  • Puede necesitar algún medicamento para combatir la infección (antibiótico) si la causa de su diarrea es una infección bacteriana.

Próximos pasos

Consejos para ayudarle a aprovechar al máximo una visita a su proveedor de atención médica:

  • Antes de su visita, escriba las preguntas que quiere hacerle.
  • Lleve a alguien con usted para que le ayude a hacer las preguntas y para que recuerde lo que el proveedor le dice.
  • En la consulta, anote los nombres de los nuevos medicamentos, tratamientos o pruebas y análisis, y toda nueva instrucción que su proveedor le dé.
  • Si tiene una cita de control, anote la fecha, la hora y el propósito de esa visita.
  • Averigüe cómo comunicarse con su proveedor si tiene preguntas.

Diarrea crónica

La diarrea que dura más de dos semanas se considera crónica. En una persona sana, la diarrea crónica puede ser una molestia.

Más información

Crohn's DiseaseCrohn's Disease

Crohn's Disease

¿Qué es la enfermedad de Crohn?

La enfermedad de Crohn es el enrojecimiento, la hinchazón (inflamación) y el dolor en el recorrido de su tracto digestivo. Es parte de un grupo de enfermedades que se conocen como enfermedad inflamatoria de los intestinos (IBD, por sus siglas en inglés).

La enfermedad de Crohn es una afección crónica, de largo plazo, que puede aparecer y desaparecer en distintos momento de su vida. En la mayoría de los casos, afecta el intestino delgado, con mayor frecuencia la parte inferior que se llama íleon. En algunos casos, afecta tanto al intestino delgado como al grueso.

A veces la inflamación puede presentarse a lo largo de todo su tracto digestivo. Esto incluye su boca, su esófago, su estómago, la primera parte de su intestino delgado o duodeno, su apéndice y su ano.

¿Cuáles son las causas de la enfermedad de Crohn?

Los expertos no saben a qué se debe la enfermedad de Crohn. Puede suceder que un virus o una bacteria afecte el sistema del cuerpo que combate las infecciones (sistema inmunitario). Ese sistema puede provocar una reacción inflamatoria anormal en la pared intestinal que no se detiene.

Muchas personas que tienen la enfermedad de Crohn tienen sistemas inmunitarios anormales. Sin embargo, los expertos no saben si los problemas inmunitarios causan la enfermedad. Tampoco saben si la enfermedad de Crohn puede causar problemas inmunitarios. El estrés no parece causar esta afección.

¿Quiénes corren el riesgo de tener enfermedad de Crohn?

Esta enfermedad se puede presentar a cualquier edad. Afecta principalmente a las personas que tienen entre 15 y 35 años de edad. También puede aparecer en niños o personas mayores. Afecta a los hombres y a las mujeres por igual.

Es posible que tenga un riesgo mayor de tener enfermedad de Crohn si usted:

  • Tiene antecedentes familiares de enfermedad de Crohn. En la mayoría de los casos, es un pariente cercano como su padre, madre, hermano, hermana o hijo.
  • Tiene ascendencia de Europa del este, especialmente los judíos de ascendencia europea.
  • Es blanco.
  • Vive en un país desarrollado, en una ciudad o en un clima del norteño.
  • Fuma.

¿Cuáles son los síntomas de la enfermedad de Crohn?

Los síntomas pueden variar de una persona a otra y pueden incluir, por ejemplo:

  • Dolor abdominal, con frecuencia en la zona inferior derecha
  • Diarrea, a veces con sangre
  • Sangrado rectal
  • Pérdida de peso
  • Fiebre
  • Dolor en las articulaciones
  • Un corte o rajadura en el ano (fisura anal)
  • Salpullido

Es posible que no presente síntomas por un tiempo largo, incluso años. Esto se conoce como estar en remisión. No existe una manera de saber cuándo puede haber una remisión ni cuándo regresarán sus síntomas.

Los síntomas de la enfermedad de Crohn pueden parecerse a los de otros problemas de salud. Consulte siempre a su proveedor de atención médica para confirmar cuál es su afección.

¿Cómo se diagnostica la enfermedad de Crohn?

Es posible que le revisen para detectar signos de enfermedad de Crohn si usted tiene lo siguiente por un tiempo prolongado (crónico):

  • Dolor abdominal
  • Diarrea
  • Fiebre
  • Pérdida de peso
  • Anemia, que es una pérdida de glóbulos rojos saludables que puede hacerle sentir cansado

Su proveedor de atención médica le hará preguntas sobre su historia clínica (antecedentes médicos) y le hará un examen físico.

Otras pruebas relacionadas con la enfermedad de Crohn pueden ser, por ejemplo:

  • Análisis de sangre. Se hacen para saber si usted tiene una reducción de la cantidad de glóbulos rojos sanos (anemia) debida a pérdida de sangre. Estas pruebas también revisan si usted tiene una cantidad mayor de la normal de glóbulos blancos. Eso podría significar que usted tiene un problema inflamatorio.
  • Cultivo de heces. Se hace para saber si usted tiene alguna bacteria anormal en su tracto digestivo que pueda causar diarrea u otros problemas. Se recolecta una muestra pequeña de sus heces y se envía a un laboratorio. En dos o tres días, el análisis mostrará si usted tiene una bacteria anormal o si perdió sangre. También se verá si tiene una infección con un parásito o bacteria que esté causando sus síntomas.
  • Endoscopia superior (EGD).  Este examen observa el interior de su esófago, su estómago y la parte superior de su intestino delgado, que se llama duodeno. Este examen usa un tubo delgado y con luz llamado endoscopio. El tubo tiene una cámara en un extremo. Se coloca entrando por su boca y bajando por su garganta. Luego entra en su esófago, su estómago y su duodeno. Su proveedor de atención médica puede ver el interior de esos órganos. También puede tomarle una muestra pequeña de tejido (biopsia) si es necesario.
  • Colonoscopia. Este examen observa la totalidad del recorrido de su intestino grueso. Puede ayudar a revisar cualquier crecimiento anormal, tejido que esté rojo o hinchado, llagas o sangrado. Se utiliza un instrumento largo y flexible con luz llamado colonoscopio. Se coloca en su recto y se lo hace subir hasta el colon. Ese tubo permite a su proveedor ver el revestimiento de su colon y tomar una muestra de tejido o biopsia para analizarla. También es posible que trate algunos problemas que puedan encontrarse.
  • Biopsia. Su proveedor de atención médica extraerá tejido o células del revestimiento de su colon para observarlos con un microscopio.
  • Serie del tracto GI superior o prueba del trago de bario.  Esta prueba observa los órganos de la parte superior de su sistema digestivo. Revisa su esófago, su estómago y la primera parte de su intestino delgado, llamada duodeno. Usted tragará un líquido tipo tiza que se llama bario. El bario baña los órganos de modo tal que se pueden ver en una radiografía. Luego se toman radiografías para revisar sus órganos digestivos. 
  • Serie del tracto GI inferior o enema de bario. Esta prueba revisa su intestino grueso, incluso el colon y el recto. Un líquido espeso con aspecto de tiza llamado bario se coloca en un tubo.  Se inserta en su recto como un enema. El bario baña los órganos de modo tal que se pueden ver en una radiografía. Una radiografía de su abdomen mostrará cualquier zona que esté estrechada (conocida como estenosis). También mostrará si existen bloqueos u otros problemas.
  • Tomografía computarizada. La tomografía computarizada (CT o CAT, por sus siglas en inglés) usa imágenes radiográficas para crear una vista del intestino. Se puede hacer con una vía intravenosa (IV) y un medio de contraste (tintura) que se toma por boca.
  • Resonancia magnética. Esta prueba (MRI, por sus siglas en inglés) usa un campo magnético y energía de radiofrecuencia para crear una vista del abdomen, la pelvis y el intestino. Se puede hacer inyectando un medio de contraste intravenoso y, en algunos casos, con un contraste rectal.

¿Cómo se trata la enfermedad de Crohn?

Su proveedor de atención médica diseñará un plan de cuidados para usted sobre la base de:

  • Su edad, su estado general de salud y su historia clínica
  • La gravedad de su caso
  • Su manejo de ciertos medicamentos, tratamientos o terapias
  • Sus objetivos de planificación familiar (como quedar embarazada)
  • La expectativa de empeoramiento de su afección
  • Sus deseos

No existe ninguna cura para la enfermedad de Crohn. Sin embargo, existen algunas medidas que pueden ayudar a controlarla. El tratamiento tiene tres objetivos:

  • Aliviar los síntomas como el dolor abdominal, la diarrea y el sangrado rectal
  • Controlar el enrojecimiento o la hinchazón (inflamación)
  • Ayudar a nutrirse bien

El tratamiento puede incluir:                    

  • Medicamentos. Algunos medicamentos puede ayudar a aliviar los cólicos abdominales y la diarrea. Los medicamentos suelen reducir la inflamación del colon. Si el suyo es un caso más serio, es posible que necesite medicamentos que afectarán el sistema de su cuerpo para combatir infecciones (sistema inmunitario).  Esos medicamentos vienen en pastillas, inyecciones (llamadas medicamentos biológicos) o combinaciones de las dos formas de administración. Es muy importante analizar las ventajas y desventajas del medicamento con su médico, y no dejar de tomar los medicamentos sin avisarle al médico. A veces dejar un medicamento limitará la capacidad de este de ayudarle de nuevo en el futuro.
  • Dieta. No se ha demostrado que exista una dieta especial que ayude a prevenir o tratar la enfermedad de Crohn. Sin embargo, una dieta especial llamada dieta elemental puede tratar la enfermedad de Crohn en algunas situaciones. En algunos casos, los síntomas empeoran por el consumo de leche, alcohol, especias picantes o fibra.
  • Suplementos. Su proveedor de atención médica puede sugerirle que consuma suplementos nutricionales o fórmulas líquidas especiales con un contenido alto de calorías. Estas pueden ayudar a los niños que no están creciendo con la velocidad adecuada.
  • Alimentación intravenosa (IV). En casos poco frecuentes, la alimentación IV se puede usar para personas que necesitan una nutrición adicional por un período corto de tiempo.
  • Cirugía.  La cirugía puede aliviar la enfermedad de Crohn, pero no la cura. La hinchazón o inflamación generalmente regresa junto a la zona donde se quitó intestino.

Además, si su colon está comprometido por la enfermedad de Crohn, necesitará hacerse una colonoscopia con diferentes intervalos.

Opciones de cirugía

La cirugía puede ayudar a reducir los síntomas de larga duración (es decir, crónicos) que no mejoran con el tratamiento. También puede reparar algunos problemas como bloqueo del intestino, un agujero (perforación), un absceso o sangrado.

Los tipos de cirugía pueden incluir:

Limpieza de abscesos en o cerca de fístulas. Un absceso es una acumulación de pus o infección. El tratamiento incluye antibióticos y medicamentos inyectables, como los biológicos, pero a veces se necesita cirugía.

Resección de intestinos. Se quita la parte muerta del intestino. Luego se conectan las dos partes sanas del intestino. Esta es una cirugía que acorta sus intestinos. 

Ostomía. Cuando se extrae una parte del intestino, entonces se crea una forma nueva de retirar las heces de su cuerpo. La cirugía para crear la abertura nueva se llama ostomía. La abertura nueva se llama estoma. Existen diferentes tipos de cirugía de ostomía: El tipo de cirugía que se haga dependerá de qué cantidad y de qué parte de sus intestinos se quite. Una cirugía de ostomía puede incluir:

  • Ileostomía. El colon y el recto se quitan y la parte inferior de su intestino delgado (íleon) se conecta con la nueva abertura (estoma).
  • Colostomía.  Esta cirugía crea una abertura en su abdomen. Una parte pequeña del colon pasa por esta abertura y llega a la superficie de la piel. En algunos casos, es posible que se haga una colostomía de corta duración. Se usa cuando se extrajo una parte del colon y el resto del colon necesita curarse.
  • Cirugía de reservorio íleoanal. Es posible que se haga en cambio de una ileostomía permanente. Se realiza en dos operaciones. Primero se quitan el colon y el recto, y se hace una ileostomía de corta duración. Luego se cierra la ileostomía. Parte del intestino delgado se usa para crear un saco interno para contener las heces. Ese saco se conecta con el ano. El músculo del recto se deja en su lugar para que las heces del saco no se filtren al ano. Las personas que se hacen esta cirugía son capaces de controlar sus movimientos intestinales.

¿Cuáles son las complicaciones de la enfermedad de Crohn?

Esta afección puede causar otros problemas de salud, por ejemplo:

  • Un bloqueo intestinal
  • Un tipo de túnel, llamado fístula, en los tejidos cercanos (se puede infectar)
  • Roturas o rasgaduras, llamadas fisuras, en su ano
  • Cáncer de colon (si su colon está comprometido por la enfermedad de Crohn)
  • Problemas el funcionamiento de su hígado
  • Cálculos biliares
  • Falta de algunos nutrientes, por ejemplo, calorías, proteínas y vitaminas
  • Una cantidad demasiado baja de glóbulos rojos o muy poca hemoglobina en su sangre (anemia)
  • Debilidad de los huesos, ya sea porque están quebradizos (osteoporosis) o porque están blandos (osteomalacia)
  • Un trastorno del sistema nervioso por el cual las piernas resultan doloridas y que se conoce como síndrome de las piernas inquietas
  • Artritis
  • Problemas de la piel
  • Enrojecimiento o hinchazón (inflamación) de los ojos o la boca

La enfermedad de Crohn también puede conducir a una afección llamada malabsorción. Los intestinos ayudan a digerir y absorber los alimentos. La malabsorción se presenta cuando los alimentos no se digieren bien y el cuerpo no absorbe los nutrientes. Eso puede provocar un crecimiento y desarrollo deficientes. La malabsorción puede ocurrir cuando el tracto digestivo se inflama o si después de una cirugía se presenta síndrome del intestino corto.

Los síntomas comunes de malabsorción incluyen los siguientes:

  • Heces blandas o diarrea
  • Grandes cantidades de grasa en las heces, lo que se llama esteatorrea
  • Pérdida de peso o poco crecimiento
  • Pérdida de líquidos o deshidratación
  • Falta de vitaminas y minerales

¿Qué puedo hacer para prevenir la enfermedad de Crohn?

Los expertos no saben a qué se debe la enfermedad de Crohn ni cómo se puede prevenir.

Cómo vivir con la enfermedad de Crohn

Es importante que usted colabore con su proveedor de atención médica para manejar su enfermedad. Siga todas las instrucciones sobre medicamentos, dieta y cambios del estilo de vida.

¿Cuándo debo llamar a mi proveedor de atención médica?

Llámelo si sus síntomas empeoran o si aparecen síntomas nuevos.

Puntos clave

  • La enfermedad de Crohn provoca enrojecimiento, hinchazón (inflamación) y llagas o úlceras en todo el recorrido de su tracto digestivo.
  • Es un tipo de enfermedad inflamatoria intestinal (IBD, por sus siglas en inglés).
  • En la mayoría de los casos, afecta el intestino delgado. Sin embargo, puede afectar todo el tracto digestivo.
  • Es una afección de larga duración (crónica).
  • No existe cura. Hacer algunos cambios en la dieta puede ayudar a aliviar los síntomas.
  • La mayoría de las personas que tienen enfermedad de Crohn necesitan tomar medicamentos a largo plazo para limitar el desarrollo de otros problemas de salud futuros.  Es posible que se necesite una cirugía.

Próximos pasos

Consejos para ayudarle a aprovechar al máximo la visita a su proveedor de atención médica:

  • Antes de su visita, escriba las preguntas que quiere hacerle.
  • Lleve a alguien con usted para que le ayude a hacer las preguntas y para que recuerde lo que el proveedor le dice.
  • En la consulta, anote los nombres de los nuevos medicamentos, tratamientos o pruebas y análisis, y toda nueva instrucción que su proveedor le dé.
  • Si tiene una cita de control, anote la fecha, la hora y el propósito de esa visita.
  • Averigüe cómo comunicarse con su proveedor si tiene preguntas.

Enfermedad de Crohn

Una enfermedad inflamatoria que puede afectar cualquier parte del tracto gastrointestinal, causando una amplia variedad de síntomas.

Más información

Gastroesophageal Reflux Disease (GERD)/HeartburnGastroesophageal Reflux Disease (GERD)/Heartburn

Gastroesophageal Reflux Disease (GERD)/Heartburn

¿Qué es la enfermedad por reflujo gastroesofágico?

La enfermedad por reflujo gastroesofágico (GERD, por sus siglas en inglés) es un trastorno digestivo. Esta afección se presenta cuando el ácido gástrico que proviene de su estómago regresa a su esófago.

La acidez estomacal es el síntoma más común de la enfermedad por reflujo gastroesofágico.

¿Qué causa la enfermedad por reflujo gastroesofágico?

Esta afección se presenta cuando el ácido gástrico que proviene de su estómago sube hasta su esófago.

Un músculo que se encuentra en la base del esófago se abre para permitir la entrada de comida y se cierra para mantener el alimento en el estómago. Ese músculo se llama esfínter esofágico inferior (LES, por sus siglas en inglés). Cuando su LES se relaja con demasiada frecuencia o por demasiado tiempo, el ácido sube hasta su esófago. Eso causa acidez estomacal.

Algunos problemas relacionados con el estilo de vida que pueden causar GERD incluyen, por ejemplo:

  • Tener sobrepeso
  • Comer en exceso
  • Comer alimentos como frutas cítricas, chocolate y alimentos grasos o picantes
  • Tomar cafeína
  • Tomar alcohol
  • Fumar
  • Usar aspirina y calmantes de venta libre, y medicamentos para la fiebre (antiinflamatorios no esteroides o AINE) 

Algunos problemas de salud que pueden causar acidez estomacal pueden incluir:

  • Gastritis, un enrojecimiento o hinchazón (inflamación) del revestimiento de su estómago
  • Úlceras, llagas dolorosas en el revestimiento de su estómago, en su esófago o en la primera parte de su intestino delgado (duodeno)

¿Quiénes corren el riesgo de tener enfermedad por reflujo gastroesofágico?

Es posible que tenga un riesgo mayor de tener GERD si usted:

  • Tiene una hernia hiatal.
  • Tiene un esfínter esofágico inferior débil.
  • Tiene obesidad.
  • Está embarazada.
  • Usa algunos medicamentos, como aspirina o calmantes de venta libre, y medicamentos para la fiebre (antiinflamatorios no esteroides o AINE).
  • Fuma o está cerca de personas que fuman.
  • Consume bebidas alcohólicas.
  • Es mayor de edad.

¿Cuáles son los síntomas de la enfermedad por reflujo gastroesofágico?

Acidez estomacal, también llamada indigestión ácida (hiperclorhidria), o reflujo ácido, es el síntoma más común de la enfermedad por reflujo gastroesofágico. La acidez estomacal es un dolor de ardor en el pecho que comienza por detrás de su esternón y sube hasta su cuello y su garganta. Puede durar hasta dos horas. Es frecuente que se sienta peor después de comer. Acostarse o inclinarse hacia adelante también puede causar acidez estomacal.

La regurgitación es otro síntoma común de GERD. Algunas personas tienen dificultades para tragar.

La acidez estomacal no es un síntoma de GERD en la mayoría de los niños menores de 12 años, así como tampoco en algunos adultos. Es posible, en cambio, que presenten síntomas como tos seca, síntomas de asma o problemas para tragar.

Los síntomas pueden variar de una persona a otra. Los síntomas de GERD pueden parecerse a los de otros problemas de salud. Siempre consulte a su proveedor de atención médica para estar seguro.

¿Cómo se diagnostica la GERD?

Para ver si tiene GERD, su proveedor de atención médica le hará un examen físico y le preguntará sobre sus antecedentes de salud.

Es posible que algunas personas que tienen los síntomas típicos reciban tratamiento sin que se les hagan exámenes adicionales.

Otras pruebas relacionadas con la GERD pueden ser, por ejemplo:

  • Serie radiográfica del tracto gastrointestinal superior, también llamada prueba con trago de bario.  Esta prueba observa los órganos de la parte superior de su sistema digestivo. Con este examen se revisa su esófago, su estómago y la primera parte de su intestino delgado (duodeno). Deberá tragar un líquido metálico llamado bario. El bario recubre los órganos para que puedan verse en una radiografía. 
  • Endoscopia superior o esofagogastroduodenoscopia. Esta prueba analiza el recubrimiento o interior de su esófago, su estómago y su duodeno. Este examen usa un tubo delgado y con luz llamado endoscopio. El tubo tiene una cámara en un extremo. Se coloca entrando por su boca y bajando por su garganta. Luego entra en su esófago, su estómago y su duodeno. Su proveedor de atención médica puede ver el interior de esos órganos. También puede tomarle una muestra pequeña de tejido (biopsia) si es necesario.
  • Prueba de Berstein. Este examen ayuda a determinar si sus síntomas son causados por ácido de su estómago. Se realiza haciendo gotear un ácido suave por un tubo que se coloca en su esófago.
  • Manometría esofágica. Esta prueba comprueba la fuerza de los músculos de su esófago. Puede determinar si usted tiene problemas por líquido que circula de regreso (reflujo) o problemas para tragar. Se coloca un tubo pequeño en uno de sus orificios nasales y se lo hace bajar por su garganta hasta llegar dentro de su esófago. El tubo verifica cuánta presión hacen sus músculos del esófago cuando están en descanso.
  • Monitoreo del pH. Esta prueba verifica el nivel de pH o ácido de su esófago. Se coloca un tubo plástico delgado en uno de sus orificios nasales y se lo hace bajar por su garganta hasta llegar dentro de su esófago. Ese tubo tiene un sensor que mide el nivel de pH. El otro extremo del tubo que está fuera de su cuerpo se conecta a un monitor pequeño que registra sus niveles de pH durante 24 a 48 horas. Durante ese tiempo usted puede regresar a su casa y realizar sus actividades normales. Tendrá que llevar un diario de todos los síntomas que sienta, y también de los alimentos que coma. Sus lecturas de pH se verifican y comparan con su actividad durante ese período de tiempo.

¿Cómo se trata la GERD?

Su proveedor de atención médica preparará un plan de cuidados para usted según:

  • Su edad, su estado general de salud y sus antecedentes de salud
  • La gravedad de su caso
  • Su grado de respuesta a ciertos medicamentos, tratamientos o terapias
  • Expectativa de empeoramiento de su afección
  • Sus deseos

En la mayoría de los casos, hacer cambios en su dieta y su estilo de vida puede ayudar a reducir los síntomas de la enfermedad por reflujo gastroesofágico. Consulte siempre a su proveedor de atención médica antes de hacer cualquier cambio.

Si tiene GERD, sea cuidadoso con lo que come y bebe. No consuma demasiado de lo siguiente:

  • Comidas fritas y con un contenido alto de grasa
  • Menta
  • Chocolate
  • Bebidas alcohólicas
  • Frutas cítricas y sus jugos
  • Productos derivados del tomate
  • Bebidas con cafeína, como café, gaseosas y bebidas energizantes

También es recomendable que:

  • Coma porciones más pequeñas.
  • No coma en exceso.
  • Deje de fumar.
  • Evite beber demasiado alcohol.
  • Espere unas horas después de comer antes de acostarse o irse a dormir.
  • Baje de peso si lo necesita.
  • Eleve su cabeza unas 6 pulgadas (15 cm) colocando ladrillos, bloques o suplementos para subir la cama debajo de las patas de la cama del extremo de la cabecera.

Asegúrese de revisar todos los medicamentos que toma. Algunos pueden causar problemas en el revestimiento de su estómago o esófago. También es posible que desee hablar con su proveedor de atención médica sobre:

  • Tomar medicamentos para reducir el ácido de su estómago (antiácidos)
  • Tomar medicamentos llamados bloqueadores H2 e inhibidores de la bomba de protones. Tomar estos últimos antes de comer puede impedir que se presente la acidez.
  • Tomar medicamentos que ayudan a vaciar de comida su estómago (medicamentos que estimulan la motilidad). Necesitará una receta para comprarlos. Sin embargo, estos medicamentos se usan muy poco para tratar la enfermedad por reflujo a menos que esté combinada con otros problemas.
  • Hacerse una cirugía llamada funduplicatura. A veces se hace para ayudar a mantener el esófago en el lugar adecuado y para detener la circulación de regreso de líquidos (reflujo).

¿Cuáles son las complicaciones de la enfermedad por reflujo gastroesofágico?

Sin tratamiento, puede llegar a causar otros problemas de salud, por ejemplo:

  • Esofagitis.  Es una irritación del esófago causada por el ácido del contenido de su estómago.
  • Estrechamiento del esófago, también llamado estenosis. Puede dificultar la deglución (tragar).
  • Problemas respiratorios.  Esto ocurre cuando el contenido del estómago de su esófago entra en sus pulmones.
  • Esófago de Barrett.  Afecta el revestimiento de su esófago. En algunos casos, puede llevar a cáncer esofágico.

¿Qué puedo hacer para prevenir la GERD?

Algunos de los mismos cambios de dieta y estilo de vida que se usan para tratar la GERD también pueden ayudar a prevenirla.

Cómo vivir con la enfermedad por reflujo gastroesofágico

Su proveedor de atención médica le aconsejará sobre cómo manejar sus síntomas de la GERD. En la mayoría de los casos, tendrá que hacer algunos cambios en su dieta y su estilo de vida para que el dolor de la GERD no le impida realizar sus actividades normales.

¿Cuándo debo llamar a mi proveedor de atención médica?

Comuníquese con su proveedor de atención médica si sus síntomas de la GERD no se alivian con el tratamiento o si empeoran. Llámelo además si aparecen síntomas nuevos.

Puntos clave

  • La enfermedad por reflujo gastroesofágico es un trastorno digestivo. Esta afección se presenta cuando el ácido gástrico que proviene de su estómago sube por su esófago.
  • La acidez estomacal es el síntoma más común de la enfermedad por reflujo gastroesofágico.
  • Algunos problemas relacionados con el estilo de vida que pueden causar la GERD incluyen tener sobrepeso, comer en exceso, consumir bebidas alcohólicas y con cafeína y comer chocolate y alimentos picantes.
  • Existen varias pruebas que se pueden hacer para saber si usted tiene la GERD.
  • Sin tratamiento, esta afección puede llegar a causar otros problemas de salud.
  • Hacer cambios en su dieta y su estilo de vida que puede ayudar a reducir los síntomas de la GERD.
  • Algunos medicamentos también pueden ayudar a aliviar los síntomas.

Próximos pasos

Consejos para ayudarle a aprovechar al máximo una visita a su proveedor de atención médica:

  • Antes de su visita, escriba las preguntas que quiere hacerle.
  • Lleve a alguien con usted para que le ayude a hacer las preguntas y para que recuerde lo que el proveedor le dice.
  • En la consulta, anote los nombres de los nuevos medicamentos, tratamientos o pruebas y análisis, y toda nueva instrucción que su proveedor le dé.
  • Si tiene una cita de control, anote la fecha, la hora y el propósito de esa visita.
  • Averigüe cómo comunicarse con su proveedor si tiene preguntas.

Enfermedad por reflujo gastroesofágico (o gástrico) (ERGE)

Una condición en la que el contenido líquido del estómago regresa hacia el esófago.

Más información

Ulcerative ColitisUlcerative Colitis

Ulcerative Colitis

¿Qué es la colitis ulcerosa?

La colitis ulcerosa es parte de un grupo de enfermedades llamadas enfermedades intestinales inflamatorias.

Aparece cuando el revestimiento de su intestino grueso (el colon) y el recto se inflaman y enrojecen. En la mayoría de los casos, la inflamación comienza en el recto y el intestino delgado y avanza hacia todo el colon.

La colitis ulcerosa normalmente no afecta el intestino delgado, pero sí puede afectar la sección inferior del intestino delgado (el íleon).

La inflamación provoca diarrea y causa que su colon se evacue solo con frecuencia. A medida que las células del revestimiento del colon mueren y se desprenden, se forman llagas abiertas o úlceras. Esas úlceras pueden causar pus, mucosidad y sangrado.

En la mayoría de los casos, la colitis ulcerosa comienza entre los 15 y 30 años de edad. En ocasiones, también la tienen niños y ancianos. Esta enfermedad afecta tanto a hombres como a mujeres y parece ser hereditaria (pasarse de padres a hijos en una misma familia).

La colitis ulcerosa es una enfermedad crónica y prolongada. A veces, los síntomas pueden desaparecer y, en esos casos, usted está remisión durante meses e incluso años. Sin embargo, los síntomas regresan.

Si solo está afectado el recto, el riesgo de cáncer de colon no es más alto de lo normal. Sin embargo, el riesgo es mayor de lo normal si la enfermedad afecta parte del colon, y es aún mayor si afecta todo el colon.

En casos poco frecuentes, cuando ocurren problemas graves, la colitis ulcerosa puede provocar la muerte.

¿Cuáles son las causas de la colitis ulcerosa?

Los expertos no conocen las causas de la colitis ulcerosa.

Puede ser que un virus o una bacteria afecte el sistema inmunitario, es decir, el sistema del cuerpo que combate las infecciones. El sistema inmunitario puede crear enrojecimiento e hinchazón (inflamación) anormales en la pared intestinal que no desaparecen.

En muchas personas con colitis ulcerosa, su sistema inmunitario no funciona normalmente. No obstante, los expertos no saben si la enfermedad se debe a problemas inmunitarios. Tampoco saben si la colitis ulcerosa puede causar problemas inmunitarios.

Tener estrés o alergia a ciertos alimentos no parece ser la causa de colitis ulcerosa.

En la actualidad, no existe una cura para esta enfermedad, excepto la cirugía para extraer el colon.

¿Quiénes corren el riesgo de tener colitis ulcerosa?

Algunos factores pueden crear un riesgo más alto de que tenga colitis ulcerosa. Por ejemplo:

  • Su edad. Con mayor frecuencia, la enfermedad comienza entre los 15 y 30 años de edad.
  • Antecedentes familiares. Tener un familiar o un pariente cosanguíneo con colitis ulcerosa aumenta su riesgo de contraer la enfermedad.
  • Raza y origen étnico. Esta enfermedad aparece con mayor frecuencia en personas blancas y de origen judío.

¿Cuáles son los síntomas de la colitis ulcerosa?

Los síntomas de cada persona pueden variar. Los síntomas más frecuentes incluyen:

  • Dolor en el vientre o abdominal
  • Diarrea con sangre
  • Cansancio extremo (fatiga)
  • Pérdida de peso
  • Falta de apetito
  • Sangrado rectal
  • Pérdida de líquidos y nutrientes del cuerpo
  • Pérdida de sangre (anemia) causada por el sangrado intenso

En algunos casos, los síntomas también pueden incluir:

  • Llagas en la piel
  • Dolor en las articulaciones
  • Enrojecimiento e hinchazón (inflamación) de los ojos
  • Trastornos del hígado
  • Huesos débiles y frágiles (osteoporosis)
  • Salpullido
  • Cálculos renales

Los síntomas de la colitis ulcerosa pueden parecerse a otros problemas de salud. Siempre consulte a su proveedor de atención médica para estar seguro.

¿Cómo se diagnostica la colitis ulcerosa?

Su proveedor de atención médica le realizará un examen físico y le hará algunos análisis de sangre. En los análisis de sangre, se evaluarán sus glóbulos rojos y glóbulos blancos. Si su cantidad de glóbulos rojos es baja, es un signo de anemia. Si su cantidad de glóbulos blancos es alta, es un signo de enrojecimiento e hinchazón (inflamación).

Otras pruebas para diagnosticar la colitis ulcerosa incluyen:

  • Cultivo de heces. En este examen, se comprueba si tiene alguna bacteria anormal en su sistema digestivo que pueda causar diarrea u otros problemas. Para eso, le tomarán una pequeña muestra de heces que se enviará a un laboratorio. En 2 o 3 días, el examen mostrará si hay bacterias anormales, sangrado o infección.
  • Endoscopia superior, también llamada esofagogastroduodenoscopia (EGD). En este examen, se observa el interior o revestimiento de su esófago, estómago y duodeno (la parte superior de su intestino delgado). En este examen, se usa un tubo delgado y con luz llamado endoscopio. El tubo tiene una cámara en un extremo. El tubo se introduce por su boca y su garganta. Luego entra en su esófago, estómago y duodeno. Su proveedor de atención médica puede ver el interior de esos órganos. También puede tomarle una muestra pequeña de tejido (biopsia) si es necesario.
  • Colonoscopia. En este examen, se observa la totalidad del recorrido de su intestino grueso. Puede ayudar a revisar cualquier crecimiento anormal, tejido que esté enrojecido o hinchado, llagas (úlceras) o sangrado. Le introducirán un tubo largo y flexible, con luz (llamado colonoscopio), por su recto y hasta su colon. Este tubo permite a su proveedor de atención médica ver el revestimiento de su colon y tomar una muestra de tejido (biopsia) para analizarla. También puede tratar algunos problemas que puedan encontrarse.
  • Biopsia. Su proveedor de atención médica tomará una muestra de tejido o células del revestimiento de su colon. Esa muestra se analizará bajo el microscopio.
  • Serie radiográfica del tracto gastrointestinal inferior (o enema de bario). Es un examen radiográfico del recto, el intestino grueso y la parte inferior de su intestino delgado (el íleon). Le colocarán un líquido metálico llamado bario. El bario recubre los órganos para que puedan verse en una radiografía. El bario se pone en un tubo y se introduce en su recto en forma de enema. Una radiografía de su abdomen mostrará si usted tiene alguna zona estrechada (estenosis), bloqueos u otros problemas.

¿Cómo se trata la colitis ulcerosa?

Su proveedor de atención médica diseñará un plan de cuidados para usted según:

  • Su edad, su estado general de salud y su historia clínica
  • La gravedad de su caso
  • Qué tan bien admite ciertos medicamentos, tratamientos o terapias
  • Si se espera que su afección empeore
  • Sus planes familiares, por ejemplo, quedar embarazada
  • Lo que a usted le gustaría hacer

No es necesaria una alimentación especial para la colitis ulcerosa. Sin embargo, tal vez pueda manejar los síntomas leves si no come ciertos alimentos que parecen irritar sus intestinos.

El tratamiento médico puede incluir:

  • Medicamentos. Los medicamentos que reducen el enrojecimiento y la hinchazón (inflamación) de su colon pueden ayudarle a aliviar los cólicos abdominales. En los casos más graves, se pueden necesitar esteroides, medicamentos que combaten las bacterias (antibióticos) o medicamentos que afectan el sistema que combate las infecciones (sistema inmunitario). Los esteroides no son una buena opción para el tratamiento a largo plazo. Por lo tanto, su proveedor de atención médica analizará qué medicamentos usar para el control a largo plazo. Esto puede incluir píldoras, inyecciones o una combinación. Además, puede ser de mucha ayuda colocar un medicamento en el recto (en forma de espuma, enema o supositorio) para controlar sus síntomas.
  • Hospitalización. Puede ser necesaria si tiene síntomas graves. El objetivo será darle los nutrientes que necesita, detener la diarrea y reponer la sangre, los líquidos y los electrolitos (minerales) que perdió. Tal vez necesite una dieta especial, alimentación por vía intravenosa (IV), medicamentos y, en ocasiones, cirugía.
  • Cirugía. La mayoría de las personas no necesitan cirugía. Sin embargo, en algunos casos la cirugía es necesaria para quitar el colon. Esto puede suceder si usted tiene sangrado intenso, está muy débil después de haber estado enfermo mucho tiempo, tiene un agujero (perforación) en el colon o tiene riesgo de tener cáncer. También puede necesitar cirugía si el tratamiento médico no da resultado o si los efectos secundarios de los esteroides y otros medicamentos se vuelven perjudiciales.

Hay varios tipos de cirugía, que incluyen los siguientes:

  • Proctocolectomía con ileostomía. Esta es la cirugía más común. Se realiza cuando otros tratamientos médicos no dan resultado. Consiste en extirpar su colon y recto por completo. Se crea una abertura pequeña (estoma) en su vientre o pared abdominal. La parte inferior de su intestino delgado (el íleo) se conecta a la nueva abertura. Sus heces saldrán por esa abertura. Usted tendrá colocada una bolsa de drenaje en la cual se recogerán las heces.
  • Anastomosis ileonanal. Consiste en extirpar todo su colon y el revestimiento de su recto que está afectado. Los músculos externos de su recto se dejan intactos. La parte inferior de su intestino delgado (el íleo) se conecta a la abertura de su ano. Con el íleon, se crea una bolsa, que contiene las heces. De esta forma, usted puede evacuar sus heces por el ano de forma normal. La evacuación de sus intestinos seguirá siendo bastante normal. No obstante, es posible que necesite evacuar con más frecuencia. También es posible que sus heces sean más líquidas de lo normal.

Si no le quitan el colon, deberá realizarse una colonoscopia con frecuencia debido a su mayor riesgo de tener cáncer de colon.

¿Cuáles son las complicaciones de la colitis ulcerosa?

La colitis ulcerosa es una enfermedad crónica y prolongada. Con el paso del tiempo, puede conducir a problemas como los siguientes:

  • Falta de apetito y la consecuente pérdida de peso
  • Falta de energía (fatiga)
  • Sangrado intenso (hemorragia)
  • Agujero o desgarro (perforación) en el colon
  • Infección del colon
  • Pérdida de líquido excesiva (deshidratación)
  • Dolor en las articulaciones
  • Problemas en los ojos
  • Cálculos renales
  • Huesos débiles y frágiles (osteoporosis)
  • Cáncer de colon, si la colitis ulcerosa afecta gran parte o la totalidad del colon durante un período de tiempo largo

En casos poco frecuentes, cuando ocurren problemas graves, la colitis ulcerosa puede provocar la muerte.

¿Se puede prevenir la colitis ulcerosa?

Los expertos no conocen las causas de la colitis ulcerosa. Tampoco saben cómo evitar que suceda.

¿Cuándo debo llamar a mi proveedor de atención médica?

Llame a su proveedor de atención médica de inmediato si:

  • Sus síntomas regresan después de haber desaparecido
  • Sus síntomas empeoran
  • Tiene síntomas nuevos

Puntos clave

  • La colitis ulcerosa aparece cuando el revestimiento de su intestino grueso y su recto se inflaman y enrojecen.
  • Es parte de un grupo de enfermedades llamadas enfermedades intestinales inflamatorias.
  • Afecta a hombres y mujeres por igual y parece ser hereditaria (pasarse de padres a hijos en una misma familia).
  • Es una enfermedad de larga duración (crónica).
  • Los expertos no saben cuáles son sus causas.
  • Si bien no se cura con medicamentos, en la mayoría de los casos, se pueden controlar los síntomas.

Próximos pasos

Consejos para ayudarle a aprovechar al máximo una visita a su proveedor de atención médica:

  • Tenga en mente la razón de su visita y qué desea que suceda.
  • Antes de su visita, escriba las preguntas que quiere hacerle.
  • Lleve a alguien con usted para que le ayude a hacer las preguntas y para que recuerde lo que el proveedor de atención médica le dice.
  • En la visita, escriba el nombre de un diagnóstico nuevo y de todos los medicamentos, tratamientos o análisis nuevos. Además, escriba todas las instrucciones nuevas que le dé su proveedor de atención médica.
  • Pregunte por qué se indica un medicamento o tratamiento nuevo, y cómo le ayudará. Además, consulte cuáles serán los efectos secundarios.
  • Pregunte si su afección se puede tratar de otras maneras.
  • Infórmese de por qué un análisis o procedimiento se recomienda y qué podrían significar los resultados.
  • Consulte qué puede ocurrir si usted no toma el medicamento o no se hace el análisis o procedimiento.
  • Si tiene una cita de control, anote la fecha, la hora y el propósito de esa visita.
  • Averigüe cómo comunicarse con su proveedor de atención médica si tiene preguntas.

Enfermedad Inflamatoria del Intestino

Es un grupo de condiciones inflamatorias del intestino grueso y del intestino delgado.

Más información

Características Comunes de Enfermedades HepáticasCommon Characteristics of Liver Disease

Características comunes de las enfermedades hepáticas

¿Cuáles son algunos síntomas comunes de las enfermedades hepáticas?

Para diagnosticar una enfermedad hepática, el médico observa los síntomas del paciente y realiza un examen físico. Además, el médico puede solicitar una biopsia del hígado, exámenes de la función hepática, una ecografía, una tomografía computarizada (TC) y/o una imagen por resonancia magnética (IRM).

A continuación se incluyen algunos de los síntomas más comunes de las enfermedades hepáticas y una breve descripción de ellos:

  • ictericia. Ojos y piel amarillentos;

  • colestasis;

  • agrandamiento del hígado;

  • hipertensión portal;

  • várices esofágicas;

  • ascitis. Acumulación de fluidos en la cavidad abdominal;

  • encefalopatía hepática;

  • insuficiencia hepática.

¿Qué es la ictericia?

La ictericia es una coloración amarilla de la piel y de las partes blancas de los ojos producida por niveles elevados e irregulares de bilirrubina (pigmento biliar) en el torrente sanguíneo. Generalmente, la orina es oscura por la bilirrubina que excretan los riñones. Los niveles elevados de bilirrubina pueden atribuirse a una inflamación, a otras anomalías de las células del hígado o a una obstrucción de las vías biliares. A veces, la descomposición de un gran número de glóbulos rojos puede producir ictericia; esto puede presentarse en recién nacidos. Por lo general, la ictericia es el primer, y a veces el único, indicio de una enfermedad hepática.

¿Qué es la colestasis?

La colestasis es cualquier enfermedad en la que el flujo biliar disminuye o se detiene. "Cole" significa "bilis" y "estasis" significa "detención". Puede haber una obstrucción del flujo biliar dentro del hígado, fuera del hígado o en ambos lugares. Los síntomas pueden incluir:

  • ictericia;

  • orina oscura;

  • heces pálidas;

  • propensión a las hemorragias;

  • picazón;

  • ascitis;

  • escalofríos;

  • dolor de las vías biliares o del páncreas;

  • agrandamiento de la vesícula biliar.

Las causas posibles de la colestasis pueden incluir:

  • hepatitis;

  • enfermedad hepática alcohólica;

  • cirrosis biliar primaria;

  • efectos de narcóticos;

  • cambios hormonales durante el embarazo;

  • cálculos en las vías biliares;

  • estrechamiento de las vías biliares;

  • cáncer de las vías biliares;

  • cáncer pancreático;

  • inflamación del páncreas.

¿Qué es el agrandamiento del hígado?

El agrandamiento del hígado es un indicador común de las enfermedades hepáticas, aunque no existen síntomas que estén comúnmente asociados con un leve aumento de tamaño del hígado (hepatomegalia). Los síntomas de un agrandamiento pronunciado del hígado incluyen molestias abdominales o "sentirse lleno".

¿Qué es la hipertensión portal?

Se entiende por hipertensión portal a la hipertensión arterial en la vena porta, que es la que provee al hígado de sangre desde el intestino y el bazo. La hipertensión portal puede producirse por un aumento de la presión arterial en los vasos sanguíneos o resistencia al flujo sanguíneo a través del hígado. La hipertensión portal puede llevar a la formación de nuevos vasos sanguíneos (llamado colaterales), que conectan el flujo sanguíneo desde el intestino hasta la circulación general, sin pasar por el hígado. Cuando esto sucede, las sustancias que comúnmente son filtradas por el hígado pasan a la circulación general. Los síntomas de la hipertensión portal pueden incluir los siguientes:

  • ascitis;

  • formación venas varicosas o várices. Las venas varicosas(várices esofágicas) se forman, en general, en el extremo inferior del esófago y en las paredes del estómago, aunque pueden formarse en cualquier lugar, desde la boca hasta el ano.

¿Qué son las várices esofágicas?

Las várices esofágicas son vasos sanguíneos dilatados dentro de las paredes de la parte inferior del esófago que son propensos a sangrar. Pueden presentarse en personas con una enfermedad hepática grave. Un hígado enfermo puede provocar hipertensión portal, que es hipertensión arterial en la vena porta. La vena porta provee de sangre al hígado. Con el tiempo, esta presión hace que se formen lo que se llama vasos sanguíneos colaterales. Estos vasos actúan como conductos que desvían la sangre de mucha presión. La presión adicional de estos vasos hace que se dilaten y se vuelvan tortuosos. Estos vasos, por último, llegan al esófago inferior y al estómago y son propensos a romperse. La ruptura puede provocar una pérdida de sangre importante producida por vómitos o por hemorragias que pasan por el tracto gastrointestinal. Los síntomas de las várices esofágicas pueden incluir los siguientes:

  • vómitos de sangre sin dolor;

  • heces negras, oscuras o con sangre;

  • reducción de la producción de orina;

  • sed excesiva;

  • mareos;

  • palidez;

  • anemia. Es una afección que indica un recuento bajo de glóbulos rojos.

¿Qué es la ascitis?

La ascitis es la acumulación de líquido en la cavidad abdominal, causada por pérdidas de líquido desde la superficie del hígado y del intestino. La ascitis generalmente acompaña a otras características de las enfermedades hepáticas como la hipertensión portal. Los síntomas de la ascitis pueden ser una distensión de la cavidad abdominal, que provoca incomodidad y dificultad para respirar. Las causas de la ascitis pueden ser las siguientes:

  • la cirrosis hepática (particularmente la cirrosis producida por el alcoholismo);

  • la hepatitis alcohólica;

  • la obstrucción de la vena hepática.

Asimismo, existen trastornos no relacionados con el hígado que pueden producir ascitis.

¿Qué es la encefalopatía hepática?

La encefalopatía hepática es el deterioro de las funciones cerebrales y el daño al sistema nervioso debido a la acumulación de sustancias tóxicas en la sangre, las cuales son comúnmente filtradas por el hígado. A la encefalopatía hepática se la conoce también como encefalopatía portosistémica o coma hepático. Los síntomas pueden incluir:

  • alteración del estado de conocimiento;

  • cambios en el razonamiento lógico, en la personalidad y en el comportamiento;

  • cambios de humor;

  • juicio alterado;

  • somnolencia;

  • confusión;

  • habla y movimiento lento o entrecortado;

  • desorientación;

  • pérdida del conocimiento;

  • coma;

  • convulsiones (muy poco común);

  • rigidez muscular y temblores;

  • movimientos espasmódicos (no controlables).

¿Qué es la insuficiencia hepática?

La insuficiencia hepática es un deterioro agudo del funcionamiento hepático. La insuficiencia hepática se produce cuando una gran porción del hígado se daña debido a cualquier tipo de trastorno hepático. Los síntomas pueden incluir:

  • ictericia;

  • tendencia a tener moretones o a sangrar con facilidad;

  • ascitis;

  • disminución de las funciones cerebrales;

  • debilitamiento general de la salud;

  • fatiga;

  • debilidad;

  • náuseas;

  • falta de apetito;

  • diarrea.

Enfermedades del hígado

El término "enfermedad hepática" se aplica a muchas enfermedades y trastornos que hacen que el hígado funcione mal o no funcione.

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